Watchmen, de Lindelof, muestra a EU más realista, lleno de conflictos raciales y de carga política

Watchmen aterriza en HBO. Una adaptación de Damon Lindelof que, aunque incluye nuevos personajes, retoma la historia del cómic 30 años después. Es por eso que, al igual que la novela gráfica, la ficción tendrá una enorme carga política, algo que ha supuesto uno de los mayores retos para Lindelof a la hora de construir un Estados Unidos alternativo que refleje la situación real.

“Como persona blanca, no puedo identificarme con la experiencia de ser obligado a venir a este país en contra de mi voluntad”, dijo Lindelof a Variety, “pero cuando escuchas esas historias, te remites a ti mismo”.

Lindelof desciende de judíos por parte de madre, y sus propios antepasados emigraron de Europa del Este. Con Watchmen, el guionista ha buscado fusionar la necesidad de explorar los orígenes propios con el género de superhéroes, un género que, en su opinión, está lleno de historias traumáticas.

“¿Por qué no hay conversaciones sobre la raza en el género de superhéroes fuera de Black Panther? ¿Por qué Don Cheadle tiene que cubrir cada parte de su piel, y también Black Panther, cuando podemos ver todas las caras de los superhéroes blancos?”, lanzó Lindelof. “Y lo más importante, en todo un siglo de narración, ¿qué pasó con los superhéroes negros? ¿Alguno de ellos lo intentó y debido al racismo fueron apartados? Porque eso es lo que habría sucedido en la vida real”, sentenció.

Para llenar este hueco llega Angela Abar, protagonista de Watchmen interpretada por Regina King. Abar es esposa, madre y policía, pero por la noche se convierte en Sister Night para tratar de derribar a una organización supremacista blanca.

“Tradicionalmente, los superhéroes no tienen familias; no se casan y no tienen hijos. El Capitán América no puede ser el Capitán América si tiene hijos de los que debe preocuparse”, explica Lindelof. “Así que esa fue otra idea interesante si lo estás tratando desde el mundo real. Nos enamoramos de las personas, nos casamos, tenemos hijos. En las circunstancias de Angela, ella no eligió tener estos niños, pero ahora los tiene”, reveló. Además, en el caso de la protagonista y su esposo negro, tienen hijos blancos, en medio de una situación de conflicto racial.

“La serie se interesa por lo mismo que el Watchmen original, la idea de superar el dolor, generalmente el dolor de la primera infancia”, contó el creador, que explica que los superhéroes usan de excusa la lucha contra el crimen para resolver sus propios problemas.

SUPERAR EL DOLOR

Ciertos elementos del mundo de la serie, admite Lindelof, fueron “heredados” de la novela gráfica, incluyendo la abolición de los límites del mandato presidencial. En el cómic, Richard Nixon estaba cumpliendo su cuarta legislatura como presidente estadounidense. Años después, el presidente en la versión de Lindelof es el actor Robert Redford, quien ha estado en el Despacho Oval durante casi tres décadas.

Como fan de la historia de Alan Moore y Dave Gibbons, Lindelof dice que cuando leyó por primera vez los 12 números de Watchmen, sintió que había “caído de cabeza en medio de este mundo y había todo tipo de de cosas que se suponía que debía saber pero que no sabía”. Reconoce que la América alternativa en la novela gráfica ya era densa y, a propósito de esta cuestión, eligió guionistas con un “conocimiento superficial” del material de origen para usar como barómetro y detectar qué partes no tendrían sentido sin el contexto de la historia original.

Aún así, para aquellos espectadores que sienten que necesitan o quieren una mayor comprensión del mundo que rodea al personaje de Angela, Lindelof tiene una respuesta: “En realidad, vamos a publicar materiales posteriores al episodio, entrevistas, documentos y transcripciones que muestran nuestro trabajo”, adelantó.

Fuente: Sin Embargo