The Trials of Gabriel Fernández, la serie de Netflix que retrata el asesinato de un niño latino en EU

El espeluznante asesinato de Gabriel Fernández, un niño latino de solo ocho años, da pie a The Trials of Gabriel Fernández, la nueva serie documental de Netflix que, más allá de este horrendo crimen, explora los fallos y errores del sistema de protección a menores en Estados Unidos.

Con la dirección de Brian Knappenberger, los seis episodios de The Trials of Gabriel Fernández, que se podrán ver desde mañana en Netflix, ofrecen un exhaustivo y meticuloso retrato de los hechos desde la noche del 22 de mayo de 2013, cuando murió el pequeño, hasta el juicio en el que se conocieron los múltiples abusos y palizas cometidos por parte de su madre y su padrastro.

“Tenía una fractura craneal deprimida (…), su garganta parecía como si alguien la hubiera quemado, moretones en toda la cara, ojos morados, cortes por doquier, un corte raro sobre su pene, abrasiones en el pie como si le hubieran arrastrado, marcas de ligaduras como si le hubieran atado. En cada parte de su cuerpo había algo”, dijo Christene Estes, una de las primeras enfermeras que trató al niño.

“Tenía balines en el pulmón, balines en la ingle, quemaduras de cigarrillos, apagaban cigarrillos en él (…). Recuerdo que esa noche pensaba que no podía entender esto, cómo llegó hasta esto (…). Hay tanto trauma, tanto daño y tantas preguntas”, agregó.

“Tenía balines en el pulmón, balines en la ingle, quemaduras de cigarrillos, apagaban cigarrillos en él (…). Recuerdo que esa noche pensaba que no podía entender esto, cómo llegó hasta esto (…). Hay tanto trauma, tanto daño y tantas preguntas”, agregó.

The Trials of Gabriel Fernández comienza con la llamada de emergencia en una casa de Palmdale, una ciudad del condado de Los Ángeles situada unos cien kilómetros al norte de la capital.

Ahí una familia aseguraba que había un niño inconsciente, pero lo que parecía una llamada de auxilio por un accidente acabó en un caso muy mediático de abusos y asesinato de un menor.

Gabriel Fernández había tenido una infancia complicada: vivió con sus tíos y abuelos ya que su madre, Pearl Fernández, no quería hacerse cargo de él.

Más adelante, su madre, ya separada del padre biológico de Gabriel, asumió la tutela del pequeño con su novio Isauro Aguirre.

Fuente: Sin Embargo