Heather Locklear ingresa en un centro psiquiátrico para evitar la cárcel

Heather Locklear, una de las protagonistas de las series Melrose Place y Dinastía, famosas en los años ochenta y noventa, deberá ingresar en un centro de salud mental donde permanecerá al menos 30 días. La decisión llega después de varios incidentes violentos ocurridos tras consumir sustancias que no han llegado a concretarse y provocar que fuera detenida hasta en dos ocasiones debido a su actitud agresiva.

Uno de estos incidentes ocurrió en febrero de 2018, cuando atacó a su pareja y después agredió a uno de los policías que acudió a solucionar el conflicto. La segunda detención llegó unos meses después, en junio, cuando volvió a lanzarse contra uno de los agentes que llegaron a hacerse cargo de la situación de la actriz tras ser avisados de los disturbios que Locklear estaba provocando en un evidente estado de embriaguez. La actriz no paró ahí y también atacó a uno de los miembros del equipo médico de emergencias que se personó para atenderla en aquel momento, según informó el portal TMZ.

La orden de ser ingresada en un centro psiquiátrico se produce después de celebrarse un juicio en el que la actriz ha reconocido su responsabilidad en ocho delitos menores y en el que ha eludido, al menos de momento, una pena de cuatro meses de cárcel a cambio de un tratamiento de 30 días en una clínica de salud mental. Una medida que deberá cumplir obligatoriamente y que en caso contrario la llevará directamente a prisión. En la sentencia dictada por el juez encargado del caso también se establece que Heather Locklear estará tres años en libertad condicional no supervisada y se le prohíbe tener armas, tomar alcohol y cualquier medicamento que no haya sido pautado por un médico.

La actriz, de 57 años, ya estuvo ingresada en un hospital en 2012 a causa de un colapso provocado por la mezcla de alcohol y pastillas y en 2017 también ingresó en un centro de rehabilitación para intentar dejar de lado sus adicciones, una situación que lleva arrastrando desde hace más 10 años cuando se divorció de su marido. el guitarrista de Bon Jovi, Richie Sambora. Desde entonces comenzó a tener problemas de ansiedad, depresión y adicción que la han llevado a un comportamiento errático que ha hecho mella en su aspecto físico y también en su carrera, que parece estancada.

En 2008 su propio psiquiatra dio la voz de alarma porque temía que Locklear se suicidara. En junio de ese mismo año, la intérprete ingresó en un centro para tratar su depresión. En septiembre de ese año sufrió un accidente de tráfico estando bajo la influencia de medicamentos y estuvo arrestada durante unas horas. En diciembre de 2011 estuvo involucrada en un episodio de violencia doméstica con su pareja de aquel momento, el actor Jack Wagner, aunque al final ninguno de los dos presentó cargos. Y desde entonces el goteo de ingresos hospitalarios, agresiones, peleas y situaciones fuera de control ha sido incesante. Ahora las autoridades la obligan a realizar un nuevo intento para enderezar su vida y liberarse de sus adicciones.