Coordinados-Recaudación vial-Arde el estado-Amenazas morenas

CASI COMO BALLET acuático, ayer el secretario General de Gobierno, Luis Fernando Mesta, y a los momentos el candidato perdedor de la contienda por la gubernartura, el morenista Juan Carlos Loera, realizaron sus actos públicos que no reflejan otra cosa que acompañamiento… algunos dijeron que es una maliciosa complicidad.

Y es que aunque apretaba los dientes para no sonreirle ni por cortesía a su compañero de partido, Luis Serrato, el secretario de Gobierno, Mesta Soulé, lo recibió solamente para decir a los cuatro vientos que el proceso de entrega-recepción aún no puede iniciar, en tanto que la declaratoria de validez de la elección, de la cual Maru Campos ya recibió su Constancia como Gobernadora Electa, no cause ejecutoria en la publicación del Periódico Oficial del Estado. ¡Ah, y que hayan pasado todas las impugnaciones, si es que llegan!

Un par de horas después de la descortesía de los que aún lloran la derrota en Palacio de Gobierno, salió Juan Carlos Loera a decir que había entregado suficiente evidencia al Instituto Estatal Electoral para declarar nula la elección que perdió por más de 10 puntos porcentuales. Lo curioso es que Loera nomás no es para presentar una denuncia en forma, curioso el escenario pues.

Lo cierto es que Luis Serrato y César Jauregui Moreno no podrán iniciar las acciones de la entrega-recepción hasta que les termine de pasar el caprichoso berrinche en Palacio de Gobierno, tal y como lo declaró ayer el mismo Luis Fernando Mesta. Vaya, salieron más rijosos que el entonces gobernador César Duarte con el equipo enviado por el gobernador electo Javier Corral en el verano del 2016. La historia se repite con más encono y coraje.

Dicen los malosos que a diferencia de hace cinco años, hay que recordar que la administración 2021-2027 arranca un mes antes de lo acostumbrado, es decir en septiembre y no en octubre como era tradición, por lo que la indolencia en el retraso le pone más presión al brinco de agarrar las riendas de un estado suelto, fallido y desarticulado como el que entregará (cuando se desencapriche) Corral a Maru.

******

CON ESO DE que en el Gobierno del Estado que encabeza Javier Corral ya es el “año de Hidalgo” y al cual sólo le restan menos de tres meses, pero como la administración es un total caos y los billetes nomás no alcanzan, quienes traen la consigna de sacar dinero de donde se pueda son los que integran la Policía Vial, pues como ya se van los actuales, la Secretaría de Hacienda lanzó este mes el programa “Amanece sin adeudos”, el cual era lanzado en noviembre para aprovechar los aguinaldos y así los automovilistas se pusieran al corriente con multas y adeudos pasados, pero como están por decir adiós en septiembre y ante la carencia de recursos, éste se lanzó desde ya para ir al menos sacando un poco de liquidez, es así que la consigna ha sido endurecer los operativos por parte de policías viales, tanto, que ya regresaron los retenes nocturnos durante los fines de semana, además de que se han visto más patrullas de la Policía Vial en arterias bastante transitadas, como lo son el periférico De la Juventud, Sacramento, R. Almada y carretera a Aldama. Y hay que aclararlo, nada tiene de malo que se aplique la Ley de Vialidad y Tránsito, al contrario, debería aplicarse siempre y al pie de la letra, sin embargo, es más que obvio que a las autoridades no es que les interese mucho la seguridad de los conductores, sino la capacidad de recaudación que pueda tener esa corporación, cuyas multas repercuten directamente en la caja de la Secretaría de Hacienda.

******

Y SI DE recursos se trata, los recortes de la 4T a la Comisión Nacional Forestal, incluida por supuesto la delegación Chihuahua, ya comenzaron a provocar estragos. Estragos imposibles de resarcir. Y es que en estos momentos y desde hace dos semanas a la fecha, los incendios forestales en la Sierra Tarahumara y la región noroeste han devastado miles de hectáreas de bosques y de pastizal, y que si bien siempre han sucedido, además de que la sequía actual los ha incrementado, lo cierto es que los recortes por parte del gobierno federal a la CONAFOR, que son algo así como el 50 por ciento menos, han impedido que se les combatan de manera más efectiva. Sí es cierto, Andrés Manuel López Obrador no es culpable de que no llueva o del intenso calor, pero sí es responsable de que por su absurda austeridad, que no es otra cosa que desviar recursos a dependencias para así tener dinero para sus dádivas sociales, los incendios estén fuera de control y destruyendo la ya de por sí devastada región boscosa de Chihuahua. El estado arde, desde la Tarahumara con múltiples incendios y sequía, hasta donde se unen los ríos Conchos y Bravo, con presas casi vacías y un panorama desolador. Qué tristeza que el caos alcanzara a Chihuahua con un gobernador y un presidente más enfocados en la grilla y en generar problemas, que en buscar solucionarlos. Unos pirómanos políticos, pues.

******

LA QUE TAMBIÉN arde, pero en violencia, es Ciudad Juárez, y es que el vacío de poder ha recrudecido la incesante violencia que ya de por sí se venía arrastrando, tanto, que en una situación similar a la ocurrida en los años de la narcoguerra, allá durante los años 2009 y 2010, de nueva cuenta el crimen organizado está amenazando a jefes policíacos, amenazas que no solamente se han quedado en palabras o mensajes, sino en hechos, como el ocurrido contra el director operativo de la Comisión Estatal de Seguridad en la fronteriza ciudad y exsecretario de Seguridad Pública Municipal, Ricardo Realivázquez, quien salió ileso, pero que retumbó como un amague real en contra de los otros jefes policíacos, tanto de la SSPE como de la policía municipal.

Así que dura tarea la que se le viene al alcalde electo de Juárez, el hoy morenista Cruz Pérez Cuéllar, quien tendrá la ventaja de tener de su lado a la federación, sin embargo, con eso de que Andrés Manuel López Obrador prefiere la estrategia de los abrazos y no los balazos, además de felicitar a los delincuentes por portarse bien en las elecciones, si la estrategia de Cruz es distinta e intenta contener la violencia en la fronteriza ciudad, chance se tope con pared ante las ocurrencias del macuspano. Mientras tanto, Juárez también arde.

******

PRESUMIÓ HABER OBTENIDO 444 mil votos, pero fue incapaz de reconocer que su contrincante, la ganadora a quien ni siquiera llamó por su nombre, obtuvo 576 mil. El morenista Juan Carlos Loera volvió a culpar a “los poderes fácticos”, traducción: “la mafia del poder”; a los medios de comunicación, a los sectores productivos, al IEE, a la Iglesia y hasta a Diosito, de perder la gubernatura de Chihuahua a manos de Maru Campos. No confirmó impugnación, pero sí lanzó amenazas, de que los diputados federales pueden solicitar un proceso de desafuero en contra de Maru cuando ya sea gobernadora, además de apostarle a una posible anulación de la elección por supuestamente rebasar el tope de gastos de campaña. Se veía incrédulo, de por qué si ganó en Ciudad Juárez no obtuvo la gubernatura. No comprende que esa ventaja de votos se le diluyó en la capital y en los municipios de la cuenca del Conchos. Su ego y soberbia lo nublan, le impiden aceptar que aunque en su amada Juárez lo acepte una mayoría, en el resto del estado simplemente no.

Lo que también Loera dejó en claro es que es “católico, bautizado y confirmado”, esto después de que viera el poder de convocatoria que tiene la Iglesia. Por lo que Loera, al igual que su líder tabasqueño, demostró que su “izquierdismo” nomás va en temas económicos, pues en lo que tiene que ver al tema de derechos, son igual o más mochos que la “derecha” que tanto critican. Es decir, sólo son una contradicción andando, y digan lo que digan, Morena es un Frankenstein que se arrastra con lo peor de ambas ideologías, lo que los mueve es el mero resentimiento.

******

PERO EL QUE sí demostró civilidad e inteligencia política fue Fermín Ordóñez, quien fuera candidato de Morena, PT y Nueva Alianza por el Distrito 18 local. Y es que al ver que los resultados no le favorecieron y que la constancia de mayoría quedó en manos de la panista Carla Rivas, Ordóñez Arana no se hizo pato, como otros, y reconoció su derrota como todo un caballero, además de resaltar la buena labor del Instituto Estatal Electoral, que se la rifó con todo y que los supuestos “demócratas” los estuvieron saboteando.