Magnate enojado-¿Quién pompó?-El voto de Loera-Fiebre espectacular

COMO DICEN EN el pueblo, el que se echó un alacrán encima fue el gobernador Javier Corral. Y es un magnate de las telecomunicaciones y de las tiendas departamentales, ni más ni menos que Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y de Elektra, y es que fue precisamente esa desobediencia que ha caracterizado al empresario durante la contingencia por el COVID-19, lo que ocasionó que Salinas Pliego utilizara sus medios informativos para lanzarse a la yugular del gobernador de Chihuahua, tanto, que le dedicó un reportaje televisivo para denostar y criticar las nuevas restricciones de movilidad que decretó el Gobierno del Estado para frenar los contagios de COVID, mismos que estaban desatados y que sumieron a la entidad en una crisis sanitaria sin precedente. El asunto es que a Salinas Pliego, uno de los empresarios favoritos de la “4T”, no le gustó para nada que los inspectores estatales le clausuraron sus tiendas Elektra durante el fin de semana, precisamente por desobedecer el decreto en mención al permitir que las tiendas departamentales abrieran sus puertas en las principales ciudades del estado, es por ello que utilizando sus medios de comunicación, arremetió contra Corral, acusándolo de la crisis por el COVID-19.

Sin embargo, el Góber no se quedó callado y le respondió a Salinas Pliego a través de sus redes sociales, al afirmar que lo hecho por la televisora del empresario es “el viejo sello de la casa: el uso de noticieros como cañón de defensa de sus negocios”. Y es que cómo olvidar aquella noche de abril en que el estelar del noticiero llamó a no hacerle caso a Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud federal, el encargado de la pandemia, que en aquel entonces pedía una y otra vez que la gente se quedara en casa, es así que si eso hizo Salinas Pliego con sus “amigos”, a pesar de la cercanía con López Obrador, qué le espera al gobernador Javier Corral, de seguro una desobediencia total por parte del empresario que aseguró que el COVID-19 es sólo una gripa. Que le diga eso a las familias de los 96 mil muertos en México, en especial a los de casi 2,500 en Chihuahua, en donde este fin de semana, sus empresas desobedecieron y rompieron los protocolos sanitarios.

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“UNA MENTIRA REPETIDA mil veces se convierte en una verdad”, decía el nazi Joseph Göbbels, y para Andrés Manuel López Obrador eso ya se convirtió en la frase de su vida, de su gobierno. El tabasqueño sólo necesita negar, denostar, demeritar y afirmar que son calumnias para defender a los suyos, sus incondicionales, de las múltiples acusaciones de corrupción que pesan en sus hombros y en la oficina de la Secretaría de la Función Pública, en donde Irma Eréndira Sandoval las esconde bajo llave y ahí se quedan, durmiendo el sueño de los justos, o más bien el de las injusticias. Tal es el caso que a López Obrador molestó sobremanera que le preguntaran sobre la supuesta “pellizcada” que el superdelegado con licencia, Juan Carlos Loera, le habría metido al presupuesto de los programas sociales para pagarse un centenar de espectaculares para promocionar su imagen, perdón, su libro. “Nadie va a pellizcar el presupuesto. Tráigame las pruebas de que pellizcó el presupuesto y le aseguro que yo presento la denuncia, yo lo emplazo a que presente las pruebas”, dijo un enojado Andrés Manuel, con todo y de que en la SFP existen al menos tres denuncias contra Loera de la Rosa, interpuestas por militantes de Morena, en donde lo acusan de desviar recursos públicos, de utilizar ese dinero de los programas sociales y de créditos a la palabra para entregarlo a sus amigos e incluso de nepotismo. Sin embargo, para AMLO, cuando le señalan a sus funcionarios, a sus incondicionales que sólo agachan la cabeza cuando él pasa, todo es calumnia y politiquería. Bien dijo que él combatiría la corrupción, pero tal parece que no la propia, con eso de que la zorra nunca se ve su cola.

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PERO EL COSTO político que seguramente tendrá qe liquidar Loera a la vuelta de la esquina, es el voto que se aventó en la víspera para dar el “sí” rotundo a lo que será el Presupuesto para el Estado de Chihuahua proveniente de la Federación para el 2021: el más bájo que jamás haya visto el terruño norteño en poco más de una década.

Junto a otras decenas de diputados federales de Morena, Juan Carlos Loera estuvo a favor de que el Gobierno Federal mande recursos a Chihuahua, para el próximo año, casi iguales, sino es que poco menos, como los que recibió Patricio Martínez a inicio de su mandato. Así de maltratado estará el 2021 para la entidad.

El asunto es cómo Morena y en especial el ex Súper Delegado podría pedir el apoyo para ser algo más en el proceso electoral que se avecina. Eso sin contar con el tema del agua que ya de por sí trae movida a la raza de la región centro sur de la entidad.

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Y PARA NO dejar nada en el tintero de Juan Carlos Loera, el superdelegado con licencia que quiere ser gobernador de Chihuahua, a nivel nacional existen una página, una de tantas que se dedican a ventilar los trapos sucios de la autonombrada “Cuarta Trasnformación”, que comenzó a circular una imagen, en donde muestran al superdelegado con quien aseguran es su sobrina, una chica que a decir de los aludidos, se trata de ooootro de tantos casos de nepotismo por parte del juarense, pues resulta que la joven gana un sueldo de 45 mil pesos mensuales, pagados del erario, como “secretaria” del hoy diputado federal, a pesar de que no cuenta con las credenciales. Vaya, será sólo guerra sucia o fuego amigo, pero las exhibidas a los funcionarios ya se desataron, precisamente porque ya se vienen las elecciones y todos quieren un hueso, de esos que les comenzaron a salir carne. ¿O cómo era la frase del mismo AMLO?

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LO QUE SIGUE desatada es la pasión que de repente les entró a la mayoría de los aspirantes a gubernatura o alcaldías por los espectaculares. Y a esta fiebre se sumó el titular de la COESVI y exalcalde de Chihuahua capital, Carlos Borruel Baquera, similar a lo que ya hizo en el 2009, cuando apenas empezaban los pininos por la candidatura del PAN en aquel entonces, con la que sí se quedó para ir por la gubernatura, pero que terminaría por perder en contra del priista, ya expulsado y hoy preso, César Duarte Jáquez. El caso es que Borruel lo volvió a hacer y se muestra un espectacular que señala que está repuntando en las encuestas, así que en una de esas, aunque no quede como el panista elegido, de que el exalcalde capitalino trae una estrategia, vaya que sí la trae y algo logrará.