Estilo chairo-Guerra desde la FIL-Terrorista aquí-Golpes bajos

FIEL A SU estilo, el de responsabilizar y buscar culpables, el presidente Andrés Manuel López Obrador trae en la mira a varios gobernadores del país, a los cuales acusa de no levantarse temprano y por lo tanto, de no acudir a las reuniones de seguridad en sus respectivos estados, tan es así que el tabasqueño decidió exhibirlos y así repartir las culpas que a él lo acechan, por lo que salió a relucir el nombre del gobernador Javier Corral, con quien López Obrador ya ha tenido múltiples roces y choques políticos, sin embargo, al tabasqueño tampoco le han informado que los funcionarios de la 4T en Chihuahua tampoco se reúnen tan seguido como él supone, y que incluso el secretario técnico de la Mesa de Seguridad, Fernando Ávila, ha hecho caso omiso a las peticiones del Congreso para que acuda a comparecer y les explique las acciones contra la violencia en el estado.

Además, otra situación que se le va de las manos al presidente de México, es que la narcoviolencia refleja que las mesas de seguridad y las reuniones no han funcionado de mucho, ni siquiera para organizar operativos que terminan fallidos y liberando delincuentes. Ya veremos “quién es quién” de los gobernadores en la lista de AMLO, misma que reflejará cómo andan sus humores políticos.

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LA JUGADA DE Andrés Manuel López Obrador no quiere decir que fue una ocurrencia al vapor, mucho menos que se trata de una estrategia sesuda y cabilada por semanas; los malosos de la grilla nacional sostienen que el presidente se estaría curando en salud porque mañana, desde la Perla Tapatía, la 4T será objeto de una andanada ya anunciada por el bloque de gobernadores panistas y de Movimiento Ciudadano en su contra, por el rema de la inequidad en la distribucion presupuestal para el 2020.

Hay que recordar que desde que empezó a delinearse cómo vendría el paquete fiscal 2020 de la federación, los gobernadores del PAN, principalmente el de Chihuahua, Javier Corral, así como su homólogo de Guanajuato, se enfrentaron duramente al gobierno de AMLO, porque consideraron más que injusto la repartición de los chelines, por lo que acusaron que el llamado Convenio Fiscal de los estados con la federación era algo que habría que cambiar, sino es que anular.

Esta semana, utilizando como marco la inauguración de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, el anfitrión Enrique Alfaro y Javier Corral darán el primero grito de guerra en este sentido, de acuerdo a los malosos, y en ello le fue la decisión a López Obrador de adelantar el ataque del “quién es quién” entre los gobernadores en materia de seguridad.

Vienen días aciagos para Chihuahua, otra vez, pues quienes conocen a López Obrador y a Javier Corral, saben perfectamente que dejados no son y al menos en el caso del chihuahuense la tribuna nacional se le da como pez en el agua… se abren las apuestas.

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YA QUE ANDAMOS por los terrenos que pisan los funcionarios de la Cuarta Transformación, todo parece indicar que están más preocupados y ocupados por la grilla que por su chamba dentro del gobierno federal, por la que se les paga, y es que quien se tomó muy en serio estar al frente de los Comités de Defensa de la 4T es Marcelino Gómez Brenes, que cobra, y muy bien, como delegado regional del Bienestar, pues el chamaco, al que se le paga más de 50 mil pesos mensuales, anda con todo para defender a Andrés Manuel López Obrador a través de los propagandístico de dichos comités.

Es así que el funcionario federal y defensor a ultranza de la 4T, está invitando a un foro llamado “A un año del inicio de la 4T, organización y comunicación en tiempos de transformación”, el cual se realizará el próximo 15 de diciembre en un hotel de la capital, mismo que estará encabezado ni más ni menos que por Katu Arkonada, quien fuera asesor estrella de López Obrador, famoso por eso, por haber sido integrante de ETA (sí, la organización terrorista vasca), y por idolatrar a Fidel Castro y Hugo Chávez, a quienes califica “arquitectos del cambio de época en nuestra América”.

Según una búsqueda de su biografía, un artículo señala que “Katu Arkonada llega a México en 2015, invitado para un seminario, ahí conoce a Dolores Padierna, Bejarano y Claudia Sheinbaum, pero es más tarde, de la mano de Héctor Díaz- Polanco que se introduce a las filas de Morena. El objetivo según se dice, es replicar en México el modelo usado en Bolivia y así ligarlo con Cuba y Venezuela”. Así revelaba dicho artículo publicado en mayo de 2018, cuando AMLO todavía no ganaba las elecciones.

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PARA NO SOLTAR a los morenos, quien estuvo de visita ayer en la capital del estado es el senador Cruz Pérez Cuéllar, cuya estrategia política, según nos cuentan los malosos, es estar golpeteando cualquier tipo de acción que realice o no realice la alcaldesa Maru Campos, a quien los morenistas y crucistas observan como la rival a vencer de cara a la gubernatura, lo que fortalece la idea de que el fuego amigo en contra del súper delegado Juan Carlos Loera ha sido apagado para que Pérez Cuéllar logre la candidatura de Morena a gobernador en el 2021, mientras que Loera de la Rosa irá con todo por la alcaldía de Ciudad Juárez.

Peeero, los enterados nos cuentan que la movida de ayer del senador moreno denota desconocimiento o por lo menos que se encuentra mal asesorado, pues en los argumentos que presentó el legislador federal, donde asegura existe complicidad entre CTU, el Municipio y la JCAS para construir un nuevo fraccionamiento, al ex panista y hoy AMLOver le faltó revisar el sustento de su dicho, ya que omitió -o le ocultaron- que la aprobacion del pretendido nuevo desarrollo inmobiliario sucedió ciertamente en el seno del Ayuntamiento, pero durante la administración 2013-2016, cuando el alcalde fue el priísta Javier Garfio Pacheco.

Todo el tinglado, por este solo hecho, se le caerá a Cruz Pérez Cuéllar, quien deberá abandonar el ataque de algo que carece de argumento, o de plano direccionarlo a una figura que ya no figura en la escena pública. Mientras son peras o manzanas, la apuesta es por ver qué tanto daño puede causar en las “benditas redes sociales”, pues más allá no se le ve cuadratura al círculo moreno.