Enojo corralista-Pintaron raya-Contentos en el CEN-Andanzas de “El Güerito”

EL MANOTAZO QUE le dieron a la mesa “los marucos” -como ahora les apodan sus adversarios políticos-, al conseguir echar abajo las tres iniciativas de reforma de carácter electoral, hizo que el gobernador Javier Corral perdiera el poco poder que aún conservaba en torno a su figura política a nivel local. No pudo, irónicamente, acorralar al panismo y la división azulada se pronunció. Ello, nos informan los malosos, tiene más que encabritado al mandatario estatal, de quien esperan el revire en un tono nada amigable y más bien orientado hacia los caminos que llevan a Aquiles Serdán.

Desde el lunes pasado, los encargados de la Justicia para Chihuahua reactivaron las presuntas órdenes de tacos en contra de quienes defraudaron a Chihuahua, siendo que algunos de ellos son, a decir del góber, personajes de primera línea de Acción Nacional. El culebrón lo soltaron para ver si los adversarios de Corral reculaban, lo cual no sólo no sucedió, sino se envalentonaron con la única hipótesis de que el exsenador jamás se daría un balazo en el pie al operar contra los propios pitufos y pitufinas.

Bajo la ortodoxia corralista, los que lo conocen esperan un manotazo inversamente proporcional, pase lo que pase. Y es que, a decir de los malosos, ayer Corral logró anticipadamente que cada quien se destapara; es decir, hizo que todos pintaran la raya y para su infortunio, ayer no se llevó las de ganar. El cálculo del mandatario fue palpable. El gobernador saliente jamás promete más que el aspirante entrante. Se trató pues de una apuesta mal medida. Los políticos saben bien que en cuanto se acomoda la calabaza mayor, las menores agarran lugar, pero por el nuevo y no por el saliente.

Le explico. De ser candidata la presidenta Maru Campos, ella tendrá el sartén por el mango en cuanto a las candidaturas de sus afines, junto con la titularidad del partido a nivel estatal. La historia se repite una y otra vez. Sin embargo, las decisiones de Campos para la elección del próximo año las tomará con la razón y no con el corazón, es decir, les tendrán que decir a sus afines que las elecciones se jugarán con los que garanticen votos para la causa azulada y que en el Gobierno del estado caben todos los que se queden fuera de los puestos de elección popular.

La tónica es y será que, en el 2024, las intermedias, en esas sí les puede meter la mano para imponer a sus cercanos. Si hay alguna duda, que le pregunten a Patricio Martínez, Reyes Baeza y César Duarte. Aquí la única duda es si el gobernador Javier Corral se aguantará las ganas y dejará que el PAN impulse candidato o se le atravesará a su estilo y sacará un conejo de la chistera. Es la duda que ya preguntan los involucrados. Tanto los malheridos como los victoriosos de ayer.

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YA LO HABÍA dejado entrever el gobernador en aquel foro virtual que sostuvo con los consejeros estatales del PAN hace casi dos semanas, quien no esté a favor de la reforma electoral está en contra suya, y así sucedió ayer durante el debate y la votación de las tres iniciativas que mandó al Congreso del Estado para amalgamar una reforma que él y los suyos consideraban punta de lanza, pero que los representantes de los partidos de oposición e incluso panistas, consideraron un golpe a la vida interna de los organismos políticos. Y así, unidos el PRI, Morena, PES, PT, Verde y cinco diputados del PAN, lograron tirar la reforma corralista que sumó a la otra mitad de la bancada panista y a su coordinador, a Movimiento Ciudadano, a uno del PANAL, otro del PRI y uno de Morena, sin embargo, para nadie fue sorpresa que el turquesa René Frías, el morenista Gustavo de la Rosa y el priista Chuy Velázquez, terminaron siendo más corralistas que los mismos del PAN, y así lo demostraron los diputados azules Jorge Soto; Geo Bujanda; Paty Jurado; Marisela Terrazas y Rocío González, éstas últimas quienes ya habían dado signos de rechazo, no así los primeros tres, quienes demostraron que para el 2021 es necesario tejer alianzas, y ellos, como un tercer grupo que se alza al interior del PAN, podrían ser los que terminen por decidir al candidato a la gubernatura. Por lo pronto, ayer dieron un primer paso, pero no el paso que deseaba el gobernador.

Es así que lo sucedido con la reforma electoral y el sentido de las votaciones, enfilan lo que podría ser la sucesión al interior del PAN, con todo y división interna, y es que tanto Jurado, Soto, Bujanda, Terrazas y González, así como los grupos que están detrás de ellos en el panismo, están viendo a futuro aunque arriesguen el presente, pues la gubernatura está en riesgo y las encuestas así lo marcan, Morena puede dar la sorpresa si el PAN no elige al candidato ideal que les pueda dar guerra y mantener azul a Chihuahua, y es claro que al interior del partido, entre la militancia, la alcaldesa Maru Campos es la mejor posicionada, al igual que entre la ciudadanía, no así el senador Gustavo Madero, por más que la reforma electoral estaba enfilada para ungirlo como el candidato, al menos así lo resaltó el diputado morenista Benjamín Carrera, que hasta bautizó a la caída reforma electoral como la “Ley Madero”.

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LOS MALOSOS NOS comentan que en donde se pusieron más contentos con el rechazo a la reforma electoral del gobernador Javier Corral, es ni más ni menos que en la oficina principal del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, ahí donde despacha Marko Cortés, quien aunque pidió unidad la última vez que se reunió vía remota con los panistas de Chihuahua, lo cierto es que él está observando el baile de las encuestas y busca ganar como partido político en el 2021, retener la gubernatura, además de que es más su vínculo con la alcaldesa Maru Campos que con el senador Gustavo Madero, con quien ya tuvo sus diferencias política cuando el entonces líder del CEN panista y excandidato presidencial, Ricardo Anaya, lo nombró a él y no a Madero como coordinador de la bancada de diputados federales, allá por el 2015.

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PERO EL QUE resultó más corralista que los legisladores azules es el “priista” Chuy Velázquez, quien votó a favor de la reforma electoral del gobernador Javier Corral y hasta le aplaudió desde su curul. Lo cierto es que eso no extrañó a nadie, sin embargo, vuelve a surgir la duda de si esa lealtad que el oriundo de Guadalupe y Calvo le tiene al mandatario estatal, viene acaso desde que Chuy era fiel al exgobernador César Duarte, con quien hizo jugosos negocios en ranchos que se ubican al sur del estado. Es pregunta con respuesta en Fiscalía.

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QUIEN LUEGO DE estar en Cuauhtémoc a mitad de semana, se reunió ayer en un conocido hotel del periférico De la Juventud, en Chihuahua capital, con el exadministrador del Ayuntamiento de Ciudad Juárez, Rodolfo “El Güero” Martínez, fue el senador Cruz Pérez Cuéllar, quien continúa tejiendo lazos de cara al 2021, en donde pretende representar a Morena por la gubernatura. Es así que el encuentro para almorzar llamó la atención de los ahí presentes, sobre todo porque en días recientes trascendió que “El Güerito” podría ser candidato a alcalde de Juárez, pero por Movimiento Ciudadano.