Cacería en la Sierra-Duda razonable-Crisis-Tricolores esperanzados

COMPLICADAS Y DURAS han sido las últimas 48 horas en Palacio de Gobierno, en donde la gobernadora Maru Campos sostuvo múltiples reuniones con su equipo de seguridad y sus manos derecha e izquierda, el secretario General de Gobierno, César Jáuregui Moreno y el coordinador de Gabinete, Luis Serrato, luego de los hechos violentos en Cerocahui, municipio de Urique, en donde dos sacerdotes jesuitas fueron asesinados mientras un laico intentó resguardarse en el templo de la comunidad, y es que es a través de esas reuniones encabezadas por la jefa del Ejecutivo estatal, sus más cercanos colaboradores, así como el fiscal Roberto Fierro y el secretario de Seguridad Pública, Gil Loya, pues la cacería por “El Chueco” ya ha comenzado, luego de que desde el 2018 exista una orden de aprehensión en su contra por asesinar a un turista, y la entonces Fiscalía General del Estado en el quinquenio del exgobernador Javier Corral, no pudo capturarlo, ya que ese (des)gobierno) estaba más ocupado en perseguir a enemigos políticos, incluyendo a la actual gobernadora Maru Campos, quien por cierto desde ayer se trasladó a Cerocahui desde donde informó de la recuperación de los cuerpos de las víctimas del “Chueco”.

Es así que “El Chueco” fue aumentando su poderío e impunidad en una zona donde los narcos hacen y deshacen, y ni modo que Javier Corral no supiera cómo operaba el crimen organizado en esa región del estado y en el momento en que “El Chueco” se convirtió en un líder de “Los Salazares”, si se supone que tuvo más de tres años para perseguirlo y simplemente ninguno de sus operativos para capturarlo; de hecho, el más reciente que encabezó la Secretaría de Marina en conjunto con la Fiscalía, fue apenas en abril de este año, a siete meses de que Maru Campos asumiera las riendas del Gobierno del Estado.

******

EL QUE PÚBLICAMENTE se atrevió a opinar acerca de que Javier Corral nada hizo para capturar al “Chueco”, hoy señalado por las autoridades federales y estatales de asesinar a dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui, fue ni más ni menos que Fermín Ordóñez, hoy liderazgo activo de Movimiento Ciudadano, quien en su momento, cuando era dirigente del PRI Municipal y Corral Jurado traía un bono democrático muy alto, pues apenas tenía meses como gobernador, fue el único que exhibió los excesos de JaviCo respecto a que utilizaba las aeronaves del Estado como si fueran carritos de golf y para paseos personales.

Lo cierto es que Ordóñez recalcó que apenas y se supo que el Gobierno del Estado y la FGE van en serio tras Javier Corral por presuntos actos de corrupción y peculado cometidos durante su quinquenio, fue entonces que ocurrió la tragedia en Urique, a lo que Fermín Ordóñez aseguró que “en política no hay causalidades”. ¿Será?

******

POR CIERTO QUE la visita tan anunciada del presidente Andrés Manuel López Obrador precisamente al municipio de Urique desde inicios de junio por parte de su alfil en Chihuahua, Juan Carlos Loera, nomás no se ha cancelado o confirmado si será la semana que viene o de plano harán lo que los gatitos tapando el tiradero con la arena sucia.

Hay que recordar que Loera de la Rosa anunció con bombo y platillo hace tres semanas que el presidente López Obrador visitaría Urique y algunas comunidades de la región que hoy se encuentra en el aparador nacional e internacional por el asesinato de dos sacerdotes jesuitas.

Los mariachis callaron y ni siquiera en la mañanera el presidente ha dicho “ahí les caigo” o de plano un democrático “me rajo y no voy”. Eso pasa cuando avientas las campanas al vuelo sin ton, ni son.

******

EN MATERIA DE seguridad nos cuentan los malosos que tanto la Fiscalía General como la Secretaría de Seguridad Pública podrían enfrentar el próximo año una baja sensible en la capacidad de fuerza que tienen, ya que todo indica que se les fue el tiempo peleando entre ambas dependencias y las academias para formar nuevos elementos nomás no les salieron.

La responsable del Instituto de Capacitación Policial es la Fiscalía General, quien peleó esa rama desde que ganó la gobernadora Maru Campos. Cuando se hicieron los cambios en el organigrama de seguridad, el fiscal Roberto Fierro arrebató esa área de seguridad a la SSPE, lo cual motivó la molestia en su momento del que sería a la postre titular de la misma, Gilberto Loya. A la vuelta de algunos meses hoy se conocen los nulos resultados en cero academias.

Si cada año se salen, renuncian o despiden un promedio de 100 elementos de seguridad de las filas estatales, y este año nomás no habrá reclutamiento, quiere decir que para el próximo año deberán hacer una serie de academias intensivas para nivelar el changarro, pues los 100 elementos del 2022 que traerán arrastrando de déficit, más los 100 que se les irán en el 2023 y el número de efectivos que pretendan realmente crecer, suponiendo otros 100, solamente habrá que pensar cómo le hará en la Fiscalía para reclutar a 300 policías para las diversas categorías: Ministeriales, Estatales, Vialidad, etcétera.

Sacar 300 elementos significaría que lanzaran la red a por lo menos mil aspirantes, ya que libran los filtros mínimos menos del 30 por ciento de los que acuden al llamado. No hay referente de un trabajo de esa magnitud, por lo que el próximo año habrá que enfrentar ese otro problema que agudizará aún más la realidad de seguridad que tiene Chihuahua.

******

Y COMO LA grilla no cesa, a pesar de las tragedias, este día andará en la capital del estado el coordinador nacional de Afiliación y Registro Partidario del PRI, José Luis Villalobos, enviado desde el Comité Ejecutivo Nacional tricolor para que les haga la encomienda acá en Chihuahua de iniciar el nuevo proceso de afiliación de militantes tricolores, en lo que tiene que ver con una reestructura que es más que necesaria para el otrora partidazo.

Así que ahí en un conocido y grillísimo restaurante del Centro de la ciudad, el enviado del CEN estará acompañado del dirigente del PRI Estatal, Alex Domínguez, al filo de las 9:30 horas de este jueves.