CARGANDO INFORMACIÓN...

Entre el estigma y la necesidad: chihuahuenses reconocen la importancia de cuidar la salud mental

Cada 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental pone sobre la mesa una realidad que muchas veces permanece oculta detrás de una sonrisa, una rutina o el silencio de quienes atraviesan momentos difíciles. La ansiedad, la depresión y otros padecimientos emocionales representan desafíos que requieren atención profesional, acompañamiento familiar y políticas públicas que garanticen servicios accesibles. Más allá de una fecha conmemorativa, expertos en la salud mental, entes gubernamentales, redes de apoyo y propios pacientes, invitan a romper prejuicios, reconocer el sufrimiento psicológico sin estigmas y comprender que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino un paso fundamental para recuperar el bienestar y la dignidad.

En un recorrido por las calles de Chihuahua, Entre Líneas realizó un sondeo entre cinco ciudadanos para conocer sus experiencias con la atención psicológica y su percepción sobre la importancia de cuidar la salud mental. Aunque todos coincidieron en que recibir apoyo emocional es necesario, sus testimonios reflejan realidades distintas: desde quienes nunca han acudido con un especialista hasta quienes han encontrado en la terapia un acompañamiento fundamental para enfrentar momentos difíciles, e incluso quienes sienten que no obtuvieron los resultados esperados.

Las experiencias evidencian que, aunque existe una mayor conciencia sobre la salud mental, todavía persisten barreras relacionadas con los estigmas sociales, la educación familiar y las expectativas sobre los resultados de un tratamiento. Para Vicente, policía, acudir al psicólogo continúa siendo un tema estereotipado, pero considera que es necesario hacerlo al menos una vez en la vida.

Rosalba, jubilada, compartió que lleva años recibiendo terapia psicológica, una decisión que tomó cuando decidió poner fin a su matrimonio y necesitó apoyo emocional para afrontar los cambios, especialmente porque tenía un hijo pequeño. Tiempo después, una situación relacionada con la salud mental de su hijo reforzó su necesidad de continuar con el acompañamiento profesional.

Desde su experiencia, Rosalba considera que muchas personas crecieron en entornos donde ciertos temas no podían hablarse por temor, vergüenza o respeto a una autoridad familiar que no admitía cuestionamientos. Esas experiencias, señaló, pueden dejar heridas emocionales que influyen en las decisiones de la vida adulta. También advirtió que la terapia requiere tiempo, constancia y disposición personal, pues los resultados no siempre llegan de inmediato.

En contraste, Octavio, quien actualmente se encuentra desempleado, reconoció que nunca ha acudido a terapia, aunque considera importante recibir apoyo para cuidar su salud mental. María, ama de casa, relató que ha tomado terapia en tres ocasiones, pero considera que no le ayudó, pues sintió que las sesiones consistían en repetir una y otra vez los mismos temas. Por su parte, José, profesionista, explicó que ha atravesado distintos periodos de atención psicológica y calificó como fundamental que las personas puedan hablar de sus problemas personales con un especialista. A su juicio, atender la salud mental es una necesidad para la ciudadanía chihuahuense, especialmente ante problemáticas sociales complejas que requieren comprender sus múltiples causas.

Aunque se trata de un sondeo de cinco personas y no de una muestra representativa de la población, sus voces permiten acercarse a una realidad humana: hablar de salud mental implica reconocer que cada persona enfrenta sus propias batallas, que pedir ayuda no siempre es sencillo y que las experiencias con la terapia son distintas. Detrás de cada respuesta hay una historia, una necesidad o una búsqueda de bienestar que recuerda que cuidar la mente también es cuidar la vida.

En otras noticias:

error: Content is protected !!