Bravos rescatan empate contra Pumas

Con nueve hombres desde el primer tiempo, un polémico penal en contra y ante unos Pumas que llegaban como sublíderes del torneo con dos victorias consecutivas, los Bravos de Ciudad Juárez lograron sacar un empate a uno en el Estadio Olímpico Universitario.

Hubo muchas sorpresas en lo presentado por Pumas para este partido. El joven Jesús Rivas de 17 años, apareció como titular en la lateral por derecha, Johan Vásquez fue el lateral por izquierda, mientras que Jerónimo Rodríguez y Carlos Gutiérrez, dejaron la zona defensiva para situarse como volantes. Asimismo, ni Alejandro Mayorga, ni Alan Mozo, ni Juan Pablo Vigón aparecieron en la convocatoria.

Minutos antes del partido, la institución del Pedregal anunció que uno de sus jugadores salió positivo por Covid-19, aunque no revelaron su identidad por respeto a la privacidad. También informaron que Mozo había presentado molestias musculares y Vigón un cuadro gastrointestinal.

Pero las bajas de Pumas no condicionaron el partido como las expulsiones del ecuatoriano Érick Castillo al minuto seis por una fuerte entrada sobre Rivas y el mexicano, Francisco Nevárez al 40’ por otra falta a Carlos Gutiérrez, cuando había quedado como último hombre.

Aún así, la visita se acomodó y Universidad no encontró espacios. La manera de abrir el marcador, fue por la vía del penal. El árbitro Oscar Macías compró una falta dentro del área, del portero Ivan Vázquez sobre el paraguayo Carlos González y el propio delantero guaraní se encargó de transformar la acción en el primer gol del partido.

Cuando parecía que lo más difícil había pasado para el cuadro auriazul, la visita apeló a su mote y de manera muy “brava” encontró el empate mediante un lejano tiro libre del uruguayo Maximiliano Olivera al minuto 64.

El nerviosismo y la desesperación de Pumas, causó estragos. Carentes de calma, creatividad y profundidad, los universitarios no pudieron aprovechar la superioridad numérica y dejaron escapar la posibilidad de afianzarse en el liderato general de la clasificación. Los felinos se quedaron con siete puntos y muy probablemente, con un sabor de boca muy amargo.