¿Sabes realmente por qué se celebra Navidad el 25 de diciembre?


Aunque para muchos las Navidad trata de reunirse con la familia y dar regalos, para otros es una fecha para honrar el nacimiento de Jesús de Nazaret.

Sin embargo, en realidad no se sabe qué día exactamente nació Jesús, pues los Evangelios no señalan la fecha precisa, incluso hay datos que se contradicen. Los relatos coinciden en que nació en Belén de Judea. Su madre María estaba desposada con un hombre llamado José, que descendía del rey David y no era su padre biológico, ya que su nacimiento fue causado por la llamada intervención divina.PUBLICIDAD

Así, la fecha de nacimiento de Jesús de Nazaret no se indica en ningún texto secular. Entonces, ¿por qué celebramos el 25 de diciembre? 

DEL SOLSTICIO A LA NAVIDAD

En la antigüedad, el 25 de diciembre correspondía con la fiesta del Sol Invictus en Roma y con el solsticio de invierno en otras culturas como la céltica.  Ángel Barahona, Doctor en Filosofía y catedrático en la Universidad Francisco de Vitoria, en España, afirma que la naturaleza de los solsticios como fiesta era la del sacrificio y el pago de sangre.

Los solsticios reclamaban la sangre de miles de esclavos, vírgenes y primogénitos. Se creía que si daban a los dioses la mejor cosecha, al primogénito, los esclavos o las doncellas… ellos concederían mayores beneficios, a la vista de mi generosidad”, escribe el autor.

Es por esta razón que probablemente los distintos Papas, a largo de la historia, eligieran el 25 de diciembre para conmemorar el nacimiento de Jesús con el fin de que los fieles cristianos se apartaran de las celebraciones paganas del solsticio de invierno.

Foto: unsplash

UN CAMBIO EN LA CONCEPCIÓN DE SACRIFICIO

Los cristianos sustituyeron los solsticios por la Navidad. El cambio, explica Barahona, asumía que Jesús había nacido en la humanidad como el nuevo Sol y nueva Luz. De esta forma, de acuerdo con los cristianos, el 25 de diciembre Jesús no pide sacrificios de sangre, ni holocaustos, porque él vino a la tierra para sacrificarse, para proponer una forma de vida, para salvar a los hombres. La nueva propuesta era cambiar el sacrificio de otros por el de uno mismo “porque amar requiere sacrificio, pero de uno mismo, no de vírgenes, esclavos o primogénitos”, explica Barahona. 

La fiesta del nacimiento de Jesús ocupó el lugar de las fiestas saturnales y otras propias del invierno en Roma. Cuando estaba reinando el emperador Constantino el Grande, la iglesia propuso de forma oficial que el 25 de diciembre se celebrara el nacimiento del Salvador por su coincidencia con el festejo romano llamado Sol Invictus.

Y así fue como por consenso, los cristianos decidieron festejar el 25 de diciembre como la fecha de la Natividad del Señor. 

Fuente: Excélsior