Identifican a un nuevo dinosaurio carnívoro que vivió en los Pirineos hace unos 66 millones de años

Un grupo de científicos liderado por un miembro del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) ha identificado un nuevo dinosaurio carnívoro que vivió en los Pirineos hace unos 66 millones de años, según un artículo publicado este lunes en Scientific Reports.

A partir de unos restos fósiles hallados en la Conca Dellà (Cataluña, España) en 2003, concretamente un hueso del pie, los expertos han podido determinar que perteneció a un troodóntido, un grupo de pequeños dinosaurios emplumados muy común en Norteamérica y Asia que hasta ahora era desconocido en Europa.

Los paleontólogos lo han bautizado como ‘Tamarro insperatus’ (tamarro inesperado’, en latín), que hace alusión a una criatura fantástica local llamada tamarro, típica del folclore de la comarca catalana del Pallars Jussà, que es conocida popularmente por ser “extremadamente esquiva y difícil de encontrar”.

También ha recibido ese nombre debido a la escasez de restos fósiles de dinosaurios carnívoros hallados en los Pirineos. De hecho, se ha convertido en una de las pocas especies de dinosaurios que se alimentaban de carne hasta ahora conocidas en el suroeste de Europa.

El estudio indica que el troodóntido identificado probablemente pertenecía al grupo de los jinfengopterígidos, procedente de Asia. Esto reforzaría la hipótesis de que a finales del Cretácico hubo varias oleadas migratorias desde ese continente a Europa por parte de dinosaurios.

Albert G. Sellés, investigador del ICP que lideró la investigación, indicó que tras un análisis microscópico determinaron que el animal “aún no era un adulto cuando murió”, detallando que el ‘Tamarro insperatus’ crecía de manera muy rápida, como ocurre con otras aves palaeognátidas actuales como el avestruz o el emú.

En este sentido, destacó que en apenas dos años esa especie podía alcanzar su tamaño adulto, que era de alrededor de 1,5-2 metros de longitud y unos 20 kilos de peso. “Se trataría del jinfengopterígido más grande conocido hasta ahora”, señaló.

Se cree que el ‘Tamarro insperatus’, como era habitual en la mayoría de los troodóntidos, era un dinosaurio carroñero o depredador de pequeños reptiles, mamíferos e incluso insectos, por lo que seguramente no atacaba a animales más grandes que él.