Estudios descartan efectos nocivos del ‘wifi’ sobre la salud

No hay efectos adversos para la salud derivados de la exposición a las ‎radiofrecuencias, a los sistemas inalámbricos (wifi) o los escáneres de los aeropuertos.‎

Pese a ello, un estudio revela, entre otras supuestas patologías, la ‘alergia’ al wifi o los problemas causados por la exposición a las radiofrecuencias emitidas por las antenas.

El estudio se llevó a cabo por un comité de expertos sobre un grupo de 72 personas que participaron el año pasado en una inmensa farsa sin saberlo.

La mitad de ellas se autodeclaraban ‘electrosensibles’. Presentaban una catarata de síntomas inespecíficos, como fatiga, vértigo y náuseas, que atribuían a los campos electromagnéticos producidos por los sistemas wifi, los teléfonos móviles, las pantallas de ordenador y otras tecnologías de su entorno. Las otras 36 personas, por el contrario, tenían una relación normal con la informática y las telecomunicaciones.

Al mando de la pantomima se encontraba la joven científica húngara Zsuzsanna Dömötör. La investigadora pidió a los 72 participantes que describieran sus sensaciones al ser sometidos a un campo electromagnético, pero Dömötör solo hizo el paripé. Y, pese a que no introdujo nada nuevo en el ambiente, los llamados electrosensibles se retorcían de ansiedad y presentaban síntomas brotados de la nada.

El trabajo es uno de los 350 estudios sobre el tema analizados en el último informe del Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), presentado hoy en Madrid.

El documento sostiene que “la mayoría de los estudios demuestra que las personas con hipersensibilidad electromagnética no son capaces de detectar cuándo están expuestas”. Sus síntomas, sin embargo, sí son reales y pueden llegar a ser incapacitantes.

Algunos estudios atribuyen estos síntomas a condiciones psiquiátricas preexistentes así como a reacciones de estrés como resultado de la preocupación acerca de los efectos en la salud de los campos electromagnéticos, más que a la exposición en sí misma”, subraya el informe.

El síndrome, recuerdan, no está reconocido en la Clasificación Internacional de las Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud.

No obstante, “Podemos estar tranquilos”, concluye el médico epidemiólogo Francisco Vargas, director científico del CCARS. Las nuevas evidencias publicadas en su documento indican que no hay efectos adversos para la salud derivados de la exposición a las radiofrecuencias emitidas por las antenas de telefonía móvil o de transmisión de radio y televisión. Tampoco preocupan los sistemas inalámbricos (wifi) ni los escáneres de los aeropuertos.

HispanTv