Astrónomos hallan una de las mayores estructuras cósmicas

Un grupo de astrónomos franceses ha logrado descubrir una superestructura espacial jamás detectada detrás de la Vía Láctea.

La que llaman Muralla del Polo Sur pasó desapercibida durante décadas, aunque abarca cientos de miles de galaxias y se extiende a un máximo de 1400 millones de años luz. Sin embargo, las reconstrucciones de la correspondiente área en el mapa celestial, a partir de la velocidad y la densidad de objetos visibles, ha permitido al cosmógrafo francés Daniel Pomarède y sus colegas revelar su presencia, ha informado este viernes The Astrophysical Journal.

El propio nombre señala que la superestructura se encuentra sobre el polo sur de la Tierra. No obstante, no es tan fácil de observarla como otros filamentos de materia en medio de los vacíos antes mapeados, ni siquiera desde el hemisferio sur o desde la órbita, debido a su posición: a unos 500 millones de años luz detrás de las brillantes regiones céntricas de nuestra galaxia.

El conjunto de galaxias y cúmulos de galaxias recientemente descubierto compite en tamaño con la Gran Muralla Sloan, que era considerada entre los años 2005 y 2013 como la estructura celeste más grande conocida, pero ocupa ahora el sexto lugar en el ‘ranking’ de las gigantescas superestructuras, según han explicado los científicos de la Universidad Paris-Saclay (Francia), citados por el sitio web Live Science.

Los astrónomos están mapeando en lo que va del siglo el ‘lienzo cósmico’, conformado por los filamentos de gas hidrógeno, en el que las galaxias abundantes en elementos más pesados se alinean como cuentas en cadena. Las cadenas se pliegan y rodean grandes regiones de vacío; y establecer cómo se organiza este tejido cósmico es una tarea de la cosmografía, que mapea cada componente descubierto.

Los cosmógrafos han identificado la configuración de varias estructuras más grandes que los cúmulos galácticos y entre ellas el récord de tamaño pertenece a la estructura de la Gran Muralla Hércules-Corona Boreal. Se extiende por 10 000 millones de años luz y engloba más de una décima parte del universo visible. En 2014, Daniel Pomarède formó parte del equipo que le dio nombre de Laniakea al supercúmulo del que la Vía Láctea es una región periférica.

A principios de este año, un grupo de astrónomos europeos propuso recurrir al modelado con uso del organismo unicelular, conocido como moho de limo, para comprender mejor la distribución de los filamentos por el universo.

Los métodos que están detrás de este nuevo descubrimiento incluyen, además de las mediciones del desplazamiento al rojo, las estimaciones del movimiento de una galaxia respecto a otra, e interacciones gravitacionales entre ellas, y el modelado de estos procesos.

Fuente: HispanTV