El gato bengalí, una pequeña maravilla de la naturaleza

Es probable que alguno de nosotros, sea por lo que sea, tenga una oculta necesidad de algo, algún rasgo exótico o silvestre. Esto, de algún modo, satisfaría la necesidad ancestral de estar en contacto con la naturaleza, pero muchas veces entraña riesgos éticos y aún propios en el cuerpo del soñador.

El gato de Bengala, también llamado gato bengalí o gato bengal, es un gato de pelo corto con huesos relativamente largos. Los machos pesan entere 5 y 10 kg de adultos y las hembras son apenas más pequeñas. Su cara suele tener una expresión silvestre, con orejas pequeñas y redondeadas, y una intensa marcación facial.

Cuando reciben educación adecuada, y una apropiada sociabilización, el gato bengalí tiene una personalidad que no se parece a la de ninguna otra raza. Por ahora, es una raza única y diferente de gato doméstico manchado derivado del cruzamiento de un gato doméstico con un pequeño gato leopardo asiático.

Comenzó como resultante del cruzamiento entre un gato doméstico y el pequeño leopardo asiático (Felis Bengalensis) que pesa entre 6 y 8 kg. Se cree que el primer cruzamiento documentado data de 1963 en Estados Unidos, pero sin embargo se conocen y se sabe de cruzamientos accidentales naturales de muy antigua data.

Híbridos entre gato doméstico y gato leopardo asiáticoSe cree que el primer cruzamiento documentado data de 1963 en Estados Unidos (Shutterstock)Se cree que el primer cruzamiento documentado data de 1963 en Estados Unidos (Shutterstock)

En la primera generación de híbridos, el gato de la primera generación (F1) tiene un padre gato leopardo asiático y otro padre que es un doméstico (en general el macho). La segunda generación (F2) tiene una madre de la primera generación (F1) y un padre doméstico, y la tercera generación (F3) tiene una madre de la segunda generación (F2) y un padre doméstico.

Los machos de estos cruzamientos no son utilizados para la cría en la estrategia de la formación de la raza mientras que las hembras de todas estas generaciones han sido usadas como núcleo fundacional de gato Bengal doméstico.

Este acercamiento a la naturaleza requiere ciertos cuidados especiales en cuanto a manejo, instalaciones, conocimientos y permisos.

Su belleza natural, silvestre, es ostensible fácilmente pero su temperamento, con enorme carga hereditaria, sólo se puede observar con cierto entrenamiento y debe seleccionarse todo producto que se inclina hacia la domesticidad.

El extremo cuidado al realizar la selección, aunado al conocimiento biológico específico, redundan en el beneficio de que luego de la cuarta generación y aún más allá, podamos tener animales de belleza natural pero de franco e irrefutable comportamiento doméstico. Algunos estados o naciones exigen cierta documentación de los animales en el caso de la venta, obsequio, o cualquier forma manipuleo, exhibición o de traspaso de dominio.

El gato doméstico Bengal resulta un animal curioso e inteligente, a veces juega con agua y es capaz, si lo dejan, de pretender bañarse aún con sus propios dueños. Son sumamente afectuosos y amigables. Disfrutan de las excursiones y paseos, como así también de la compañía de chicos y adultos y se adaptan a las otras mascotas de la casa.

Es uno de los pocos gatos al que se le puede hacer desarrollar la habilidad de caminar en dos patas, cosa que algunos dueños practican regularmente. Requieren de los mismos cuidados en cuanto a ejercicio, alimentación y cuidados sanitarios que cualquier gato de cualquier otra raza.

Colores y patronesExisten variados colores (marrones y ahumados) y también diferentes patrones (manchados y marfilados) en los ejemplares de la raza Bengal (Shutterstock)Existen variados colores (marrones y ahumados) y también diferentes patrones (manchados y marfilados) en los ejemplares de la raza Bengal (Shutterstock)

Existen variados colores (marrones y ahumados) y también diferentes patrones (manchados y marfilados) en los ejemplares de la raza Bengal.

El gato Bengal a pintas (manchado leopardo) presenta manchas oscuras sobre un fondo más claro que oscila desde el gris o el amarillo claro a través del canela hasta el dorado y en algunos casos muy rojizos hasta casi el granate.

El gato Bengal manchado nevado. Una premisa deseable es el contraste extremo entre las manchas y el color de fondo en cada una de las razas que tengan esa distribución de color. En la raza Bengal, son aceptadas las manchas de casi todos los colores y los patrones, a su vez, varían en color, medida e intensidad. Sin embargo, el color y el patón más común es una alineación de patrón horizontal con amplios interespacios.

Del gen Tabby Clasic (barras gruesas) deriva el gen marmolado que representa uno de los colores y patrones más bellos que pueda apreciarse tanto en esta raza como en otras del mundo felino.

*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

Fuente: Infobae