Así nos ayudan las mascotas a nivel emocional

Según un estudio de la consultora GfK, más del 50% de la población mundial tienen mascotas en casa. En el caso de España, el 37% tiene un perro, el 23% un gato, el 11% un pájaro y el 9% un pez. Y la tendencia en nuestro país es ascendente, sobre todo en el caso de los perros, solo hay que darse una vuelta por los parques a última hora de la tarde para comprobarlo.

Pero, ¿por qué nos gustan tanto los animales? ¿Por qué esa costumbre cada vez más arraigada en los hogares de completar la familia con una mascota? Las mascotas nos miman, nos escuchan, nos consuelan, nos acompañan y nos duermen. ¡Como para no quererlas! A continuación, reflexionamos sobre los beneficios de las mascotas a nivel emocional.

Las mascotas salvan vidas. ¿Cuántas personas han encontrado en un perro o un gato un consuelo para su soledad? En determinados momentos de la vida tener un animal cerca puede ser el mejor remedio contra la soledad, uno de los grandes problemas de nuestra sociedad, sobre todo entre las personas mayores.

Ayuda contra el estrés y la depresión
El jefe que lo quiere para ayer, el compañero de mesa y su tic nervioso, otro atasco por obras preelectorales y el hijo del vecino otra vez con el dichoso trap a toda pastilla. Pero al abrir la puerta de casa, ahí está Toby o Dusty esperando por ti. Un par de caricias y todo solucionado. Las mascotas son capaces de resolver un día aciago, de reducir el estrés con sus mimos y carantoñas.

Diversos estudios apuntan que la interacción entre los dueños y las mascotas aumenta los niveles de oxitocina, la denominada ‘hormona del amor’, además de reducir el cortisol, la hormona del estrés. De esta forma, los animales también son de gran ayuda para combatir la depresión, al reducir el estrés y combatir la soledad.

Mejoran la autoestima

Varios estudios señalan los beneficios que ofrecen las mascotas para la autoestima de las personas, en particular de los niños. Según estas investigaciones, los niños que se relacionan habitualmente con animales tienen una mayor competencia social y una autoestima más solida.

Y es que nuestra mascota es siempre la más bonita y buena y, por supuesto, la más lista. Presumir un poco de mascota refuerza nuestra autoestima y verla crecer sana y fuerte nos valida como personas responsables. En este sentido, otro estudio sugiere que los hombres con perro tienen una autoestima más alta que los hombres sin perro, además de otras conclusiones controvertidas.

Refuerzan el sentido de la responsabilidad

Tal y como señalábamos en el punto anterior, tener una mascota en casa exige un alto de grado de responsabilidad, algo para lo que no todas las personas están preparadas: se necesita tiempo, ganas y dinero. Por lo tanto, no está de más recordar que llevar un animal a casa merece una reflexión previa, y nunca debe ser un acto impulsivo.

Dicho esto, es evidente que cumplir con la exigencia que nos impone un animal refuerza nuestro sentido de la responsabilidad, algo también muy palpable en los más pequeños de la casa que aprenden a cuidar a otro ser dependiente de ellos. Y de paso les sirve para comprender que la labor de los padres y las madres tiene su dificultad.

Desarrollan la empatía
Las mascotas también nos permiten desarrollar nuestra empatía. Comprender al otro sigue siendo una de nuestras asignaturas pendientes, así que comprender a nuestra mascota puede ser un buen comienzo. Pero, además, los animales domésticos también demuestran ese sentido de empatía advirtiendo nuestros estados emocionales. En este sentido, un estudio señala que los perros prestan más atención a las personas que lloran que a las que tararean.

¿Y las personas que sienten más empatía por las mascotas que por otros seres humanos tal y como sugiere otro estudio? Es la cara menos amable de la tendencia al alza en el cuidado de mascotas, una situación que merece también una profunda reflexión.

Nos mantienen activos

Es una de las incontestables ayudas que ofrecen las mascotas a sus dueños: los mantienen activos, sobre todo, claro está, en el caso de los perros. ¿Quién no se ha acostumbrado a madrugar los fines de semana para sacar el perro? Y ya que hemos madrugado, ¿por qué no vamos a correr?

Un estudio de Instituto de Salud de Estados Unidos demostró que las personas que cuidan un perro tienen más probabilidades de participar en actividades físicas lo que, sin duda, redunda en su salud. Pero, aunque no vayamos a correr con ellas, las mascotas nos sacan del sofá y nos llevan a respirar aire fresco a la calle, que nunca viene mal.

Mejoran nuestra vida social
No estamos diciendo que tengas un perro para ligar… pero seguro que tienes dos o tres anécdotas en este sentido, ¿verdad? Tener una mascota es la excusa ideal para hablar con gente en los parques, algo así como la meteorología en los ascensores. Y pocos días más tarde te encuentras pasando la tarde con personas que van con el perro al parque al lado de casa y que, de otra manera, tal vez nunca hubieras conocido. Porque las mascotas también nos ayudan a conectar con la gente, rompiendo barreras a menudo difíciles de franquear.

Información tomada de publico.es