México se convirtió en el primer importador de carne de cerdo en el mundo en 2025, desplazando a Japón y mostrando una tendencia creciente en el último quinquenio.
Mientras que las compras externas mexicanas de este producto aumentaron 8.8%, las de Japón se redujeron 1.8%, en comparación con 2024. Así, las importaciones mexicanas alcanzaron un récord de 1 millón 600,000 toneladas y las de Japón fueron de 1 millón 460,000 toneladas.
Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), México registró una tendencia a la alza constante en sus importaciones globales de carne de cerdo, desde las 945,000 toneladas en 2020.
La carne de cerdo importada se destina principalmente a la transformación industrial (procesamiento de embutidos, fiambres y conservas) y al canal Food Service, optimizando costos operativos mediante cortes primarios y recortes congelados de alto rendimiento técnico.
En términos de valor, según datos de la Organización Mundial de Comercio (OMC), las importaciones mexicanas de carne de cerdo sumaron 3,900 millones de dólares en 2025, con Estados Unidos como su principal proveedor (3,100 millones de dólares), seguido de Canadá (552 millones) y Brasil (218 millones).
En su más reciente informe, el USDA destacó que si bien México fue el principal destino de la carne de cerdo estadounidense exportada en mayo, los envíos fueron 5% inferiores a los de hace un año.
El USDA agregó que Estados Unidos se enfrentó a una amplia competencia mundial por parte de otros países y regiones que son exportadoras de carne de cerdo (Canadá, Brasil y la Unión Europea), lo que limitó las ventas estadounidenses en mayo. Y agregó que es probable que esta situación persista durante el segundo trimestre antes de comenzar a recuperarse en el trimestre de verano.
Al inaugurar este martes el Salón Internacional de Proteína Animal (SIAVS) en esta ciudad brasileña, el ministro de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), André de Paula, destacó que los productos cárnicos agropecuarios brasileños llegan a más de 180 países en el mundo y que cuando las empresas y el propio gobierno de su país han enfrentado crisis sanitarias lo han hecho con rapidez y transparencia. “Invertir en la defensa es invertir en algo que tiene mucho valor: la credibilidad”, dijo.
De Paula expuso que el mundo ya no solo busca a Brasil para comprarle proteína animal, sino también para comprarle tecnología relacionada con el sector.
En el primer semestre de 2026, México se ubicó como el octavo mayor mercado de las exportaciones brasileñas de carne de cerdo, con 28,858 toneladas, una disminución interanual de 5.8%, de acuerdo con datos de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA).
Desde una perspectiva holística de 2025, México produjo 1 millón 365,000 toneladas de carne de cerdo, importó la cifra referida de 1.6 millones de toneladas y exportó 190,000 toneladas, lo que implica un consumo de 2 millones 775,000 toneladas.
En el mismo evento, Ricardo Santin, presidente de la ABPA, destacó que Brasil ha logrado una historia de éxito en el sector cárnico, desde que en 1975 exportó su primer cargamento de carne de pollo.
Actualmente, Brasil es el primer exportador mundial de carne de pollo y carne de vacuno y el tercer exportador de carne de cerdo.
“Todo se ha construido desde cada eslabón, desde el pequeño al grande productor, desde el sector público al sector privado”, dijo el presidente de la ABPA.










