Caracas. Son ocho días desde el terremoto, algunos equipos internacionales se han retirado, como es el caso brigadistas de España, Italia y Suiza. Sin embargo, delegaciones de muchos países permanecen en el terreno en procura de sobrevivientes. Desde México, llegó este jueves un nuevo equipo de socoristas, al tiempo que un rescate milagroso llenó de esperanzas al país.
La gran noticia del día fue el exitoso rescate de Hernán Gil, quien quedó atrapado dentro de los restos de la caseta de vigilancia del centro comercial Galerías Playa Grande, en Catia La Mar. Resistió por ocho días y un contingente compuesto por rescatistas de México, El Salvador, Costa Rica, Portugal, Estados Unidos, Chile y Venezuela invirtió más de 100 horas para sacarlo con vida.
“Estábamos trabajando cerca y unos compañeros de la Cruz Roja Costarricense nos dijeron que necesitaban apoyo, equipo técnico para poder localizar a la persona; metimos a los perritos y pues nos dimos cuenta de que el paciente se podía comunicar”, relató Marco Franco, subcoordinador de Socorros de la Cruz Roja Mexicana.
Fue Allan Madrigal, de la Cruz Roja de Costa Rica, quien ubicó a Hernán luego de que un vecino de la zona le pidiera ayuda y lo condujera al lugar. Hizo la prueba de llamado y escucha y recibió respuesta. De inmediato salió a buscar apoyo y junto a compañeros de la Cruz Roja de Venezuela comenzaron la búsqueda técnica y la triangulación para ubicarlo.
Alfredo Domínguez
“Por la complejidad técnica, sabíamos que teníamos que ser apoyados por otros países con equipos más especializados”, dijo. Lograron introducir una sonda con la que le dieron agua y un poco de alimento, lo cual permitió que soportara las largas horas que duró el trabajo.
Durante cuatro días se turnaron brigadistas de varios países, nunca se rindieron. La esposa de Hernán seguía con angustia y esperanza la faena. “Fueron días de tristeza, dolor y desesperación porque no lo encontraba, pero cuando me enteré que estaba vivo ví un rayito de luz en la oscuridad”, dijo.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, celebró el rescate y destacó el hecho de que héroes de múltiples nacionalidades lo dieron todo por la vida de un ser humano.
“Hoy celebramos la vida de Hernán, celebramos la grandeza del ser humano cuando se une por un solo fin: salvar a otro”.
ONU: no hay obstáculos para la ayuda
El coordinador residente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Venezuela, Gianluca Rampolla del Tindaro, desmintió que el gobierno haya puesto barreras para el ingreso o desplazamiento de la ayuda internacional luego de los terremotos del pasado 24 de junio.
Rampolla explicó que es Naciones Unidas la que coordina a los más de 50 equipos internacionales, a petición del gobierno venezolano. “No hay límites de acceso; los hemos movilizado nosotros y todos los equipos que llegaron entraron”, afirmó.
Para el funcionario, es normal que en este tipo de situaciones haya personas que cuestionen que no se haya llegado a todos lados. “Estamos hablando de mil y más edificios afectados, tenemos, acabo de decirlo, 50 equipos de rescate, más los equipos de la Protección Civil venezolana, haga usted el cálculo de cuánto toma para llegar a cada edificio”.
Alfredo Domínguez
Mexicanos destacan
Una de las delegaciones que más ha destacado en el terreno es la de México, no solo por ser de las más numerosas (son al menos 280 militares, 300 miembros de la Cruz Roja, equipos de bomberos y protección civil, además de Topos Azteca y Topos Tlatelolco), sino porque han demostrado gran preparación técnica y profesional para enfrentar este tipo de situaciones. Y no se dan por vencidos.
En el sector Tanaguarenas de La Guaira, el equipo de Searches México ejecutaba la madrugada del jueves la técnica conocida como prueba de silencio. El socorrista Froylán Gerardo Robles explicó que el procedimiento se inicia mediante un silbatazo prolongado para paralizar toda actividad ruidosa en el perímetro. Una vez alcanzado el cese absoluto de sonidos ambientales, los rescatistas emiten llamados verbales enfocados hacia los puntos específicos previamente señalados por la unidad canina. Complementan con drones de reconocimiento, cámaras térmicas y equipos mecánicos de corte o penetración estructural.
Quizás lo que más destaca de los mexicanos es el compromiso demostrado de permanecer, insistir y llegar al final de las posibilidades. Como lo explica Martín Pérez Murillo, de Topos Azteca: “Nuestra fe y esperanza de encontrar vida nunca termina, hasta el último día, hasta la última persona que rescatemos con vida o sin vida, vamos a estar aquí”.










