“Es momento de defender lo que somos, de resistencia, los vencedores del desierto, gente de palabra y con mucha garra. Chihuahua no se entrega. Chihuahua no se negocia y no se rinde. Chihuahua se defiende, y lo vamos a defender juntas y juntos”, con este firme llamado a la defensa del estado, el alcalde con licencia de Chihuahua, Marco Bonilla, reventó contra la detención y la acusación federal en contra del ex fiscal César Jáuregui, calificándola como un montaje de carácter político.
En un posicionamiento frontal y de alto voltaje, Bonilla señaló que Chihuahua vive un momento complejo que exige liderazgo, claridad, responsabilidad y firmeza, subrayando su respeto al estado de derecho y al principio de que nadie debe estar por encima de la ley, pero tampoco quedar indefenso ante el poder del Estado. “A mí no me toca calificar un proceso judicial, eso le toca a los jueces; sin embargo, el cargo totalmente desproporcionado que quiere imputarle el gobierno federal al ex fiscal César Jáuregui me causa una profunda indignación porque no tiene fundamento alguno”, expresó, exigiendo que se garantice el debido proceso, la presunción de inocencia y los derechos humanos del exfuncionario.
El alcalde con licencia arremetió con dureza contra el uso del cargo de traición a la patria imputado por la Federación, al que calificó como una maniobra distractora frente a los graves problemas que enfrenta el país. “Lo de Morena es otra cosa: lo de ellos es usar la justicia como espectáculo para desviar la atención de todo lo que no han podido resolver en este país: desapariciones forzadas, desplazamiento, violencia, corrupción desmedida y un sistema de salud totalmente colapsado”, sentenció.
En esa misma línea, retó al bloque oficialista a hablar de lo que verdaderamente constituye una traición a la patria: “¿Quieren hablar de traición a la patria? Traición a la patria es no combatir al narco ni desarticularlo. Hablemos de la verdadera traición a la patria, porque esa tiene nombre: es el pacto de Morena con el crimen organizado, es el huachicol fiscal que nos pega en el bolsillo a todos los mexicanos, es haberle entregado territorios enteros a los criminales con su política de abrazos y es cuidar a los suyos aunque estén señalados por otros gobiernos”. Bonilla contrastó la actuación de las autoridades federales al proteger a gobernadores y funcionarios de su partido —como los casos señalados en Sinaloa y Baja California— frente a la persecución selectiva que se aplica contra los adversarios políticos.
Para finalizar, envió un mensaje directo al centro del país, advirtiendo que las acciones de intimidación no doblegarán a los chihuahuenses. “Los mexicanos exigimos una sola ley para todas y todos. Al oficialismo le digo: aquí no nos van a asustar con montajes ni amenazas. Óiganlo bien: Chihuahua y quienes aquí vivimos no nacimos para arrodillarnos ni para doblarnos por nada ni nadie”, concluyó.










