Luego de tres años de trabajo con habitantes de Boca del Arroyo de la Higuera, municipio de Urique, el Gobierno del Estado, a través del DIF Estatal, entregó la obra de rehabilitación del cárcamo de agua para que 22 familias indígenas de la localidad cuenten con abasto hasta sus viviendas, sin tener que acarrear desde el rio.
Además se arrancó con la construcción de la techumbre comunitaria, que funcionará como un espacio destinado a la convivencia y reuniones sociales para todas las familias del poblado.
Estas obras complementan recientes mejoras en las viviendas, que incluyeron el enjarrado interior y exterior, techado con lámina, instalación de pisos firmes de cemento y de baños secos, así como la dotación de celdas solares y refrigeradores para la conservación de alimentos.
La jornada fue encabezada por el director general del DIF Estatal, Gabriel Eguiarte Fruns, acompañado por el alcalde de Urique, Heber Arturo Langarica Almanza, la presidenta del DIF Municipal, Aracely Loya y el gobernador Indígena, Felipe Ortega Sevilla.
Durante el evento, se reconoció el trabajo y compromiso de la promotora en campo, Lorenza Montes, por su estrecho acompañamiento para concretar estas mejoras.
Esta intervención forma parte del Programa de Salud y Bienestar Comunitario del DIF Estatal, que apoya a localidades con altos índices de marginación mediante procesos de organización y participación comunitaria.
Las acciones se llevan a cabo en coordinación con los DIF municipales, con el objetivo de fortalecer la autonomía y capacidades de los habitantes, al promover cambios en estilos de vida, organización social y atención a los determinantes sociales de la salud, para mejorar su calidad de vida.
Desde 2022, en Boca del Arroyo de la Higuera se ha trabajado de manera constante con un grupo de desarrollo comunitario, integrado por representantes locales responsables de dar seguimiento y fomentar la participación de la población.
En un diagnóstico participativo, los propios habitantes definieron las prioridades y necesidades, lo que llevó a enfocar los esfuerzos en la optimización de viviendas, conservación de alimentos y abasto de líquido vital.
De esta manera, mediante el esquema se proporcionaron materiales de construcción como cemento, láminas y soldadura, para que cada familia pudiera realizar las mejoras en sus domicilios, además de la instalación de celdas solares y refrigeradores.
En colaboración con la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), se rehabilitó el cárcamo de agua y se instalaron sistemas de bombeo, tuberías y tinacos para asegurar el suministro domiciliario.
La inversión total de este proyecto de intervención fue de 3.8 millones de pesos por parte del DIF Estatal, así como 172 mil pesos por parte de la JCAS.
Esta transformación en la localidad es posible gracias a la voluntad de la comunidad de trabajar de la mano con las autoridades estatales y municipales,con la meta conjunta de mejorar sus condiciones de vida.




