El subdirector de Gobernación Municipal, Pedro Oliva Jiménez, negó que el operativo realizado en un centro de rehabilitación (IMAACH A.C) haya dejado incomunicados o privados de su libertad a los pacientes, y aseguró que la colocación de los sellos se realizó de manera parcial para permitir la atención y el acceso de familiares y personal.


El funcionario explicó que durante la intervención se encontraban alrededor de 80 personas en el establecimiento, de las cuales únicamente 30 pudieron ser reubicadas ese mismo día, debido a la capacidad disponible para recibirlas.






Ante esta situación, indicó que se acordó con los responsables del centro colocar los sellos parcialmente, de manera que no pudieran ingresar nuevos pacientes mientras se realizaba la reubicación gradual de las 50 personas restantes.
Oliva Jiménez destacó que además existía una puerta lateral que permaneció disponible para el acceso de familiares, médicos, pacientes y trabajadores del establecimiento, por lo que rechazó las acusaciones de que las personas hubieran quedado encerradas.
La intervención, explicó, derivó de una resolución judicial relacionada con un amparo promovido por el centro desde enero, mediante el cual buscaba evitar las inspecciones de la Subdirección de Gobernación, Protección Civil y otras autoridades.
Sin embargo, señaló que el juzgado de distrito determinó que el establecimiento sí está obligado a permitir las visitas de inspección y a cumplir con las medidas de seguridad correspondientes.
Fue durante una revisión conjunta en la que participaron Gobernación, Protección Civil, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y otras instancias cuando se detectaron las condiciones que motivaron la clausura de un área del inmueble.
Entre las irregularidades encontradas, mencionó hacinamiento, alimentos podridos o en mal estado y un techo que presentaba riesgo de colapso, situación que representaba un peligro para quienes permanecían en el lugar.
Por ello, indicó, se ordenó clausurar dicha área y se informó a los responsables que debían realizar las reparaciones necesarias a la brevedad.
Finalmente el funcionario capitalino reiteró que la actuación de las autoridades tuvo como finalidad salvaguardar la integridad de los pacientes y descartó que el operativo haya tenido como propósito impedirles la comunicación o restringir su libertad.










