Alfredo Chávez, coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, señaló que el caso de Rubén Rocha Moya exhibe un trato distinto de Morena frente a investigaciones que alcanzan a sus propios gobiernos, al permitir que el mandatario retomara el control de Sinaloa mientras permanecen abiertas investigaciones y reservada parte de la información relacionada con el caso.
El coordinador sostuvo que los señalamientos no se limitan a Rocha Moya, sino que describen una estructura en la que aparecen funcionarios y exfuncionarios de áreas de gobierno, seguridad, fiscalía y policías vinculados con la protección de grupos criminales. “Morena no está combatiendo la narcopolítica. La está regresando al poder”, expresó Chávez.
El legislador contrastó este caso con el trato hacia figuras de oposición y señaló que, mientras contra Maru Campos Morena exige responsabilidades antes de que exista una resolución, en el caso de Rocha Moya acepta su regreso al gobierno aun cuando, afirmó, la investigación continúa abierta. Consideró que esta diferencia daña la confianza en las instituciones encargadas de procurar justicia.
Chávez responsabilizó políticamente al Gobierno Federal por permitir que Rocha Moya retomara sus funciones antes de que se aclararan los señalamientos en su contra. Añadió que el caso refleja lo que calificó como una justicia con color partidista: presión para los adversarios y protección para quienes pertenecen a Morena.










