Tirador de escuela texana sembró terror en 30 minutos

Fue media hora de terror que dejó 10 muertos y 13 heridos. El sospechoso del tiroteo en una escuela de Texas comenzó su ataque disparando una escopeta a través de una puerta de un salón de clases arte, rompiendo un cristal. Los estudiantes aterrorizados se acercaron al acceso para impedir que entrara, dijeron testigos a la Agencia AP

Dimitrios Pagourtzis disparó otra vez a través de la parte de madera de la puerta e hirió fatalmente a un estudiante en el pecho. Luego se demoró durante unos 30 minutos en un laberinto de cuatro habitaciones, matando a siete estudiantes más y dos maestros antes de intercambiar disparos con la policía y rendirse, dijeron las autoridades.

El estudiante de primer año Abel San Miguel vio a su amigo Chris Stone asesinado en la puerta. San Miguel fue herido en el estómago por otra andanada de disparos. Él y otros sobrevivieron haciéndose pasar por muertos.

“Estábamos en el suelo, todos amontonados en posiciones aleatorias”, dijo.

La madre de una alumna asesinada dijo que su hija tal vez fue atacada porque rechazó los avances de Pagourtzi, que era ex novio de la mejor amiga de ella.

Sadie Rodríguez dijo que su hija de 16 años, Shana Fisher, repetidamente le dijo que no, y que “siguió poniéndose más agresivo”. La semana antes del tiroteo, Fisher “lo confrontó” al avergonzarlo en clase, dijo Rodríguez.

El juez del condado de Galveston, Mark Henry, la máxima autoridad civil, dijo que no creía que el ataque del viernes fuera constante, y que su apreciación fue consistente con otros oficiales que dijeron que el tirador fue detenido rápidamente. Pero las autoridades no publicaron una línea de tiempo detallada para explicar con precisión cómo se desarrollaron los eventos.

Breanna Quintanilla, una estudiante, estaba en la clase de arte cuando escuchó los disparos y alguien dijo: “Si se mueven todos, voy a dispararles a todos”.

Pagourtzis, de 17 años, entró, señaló a una persona y declaró: “Voy a matarte”. Después le disparó.

“Luego dijo que si el resto de nosotros nos movíamos, él nos iba a disparar”, dijo Quintanilla.

Cuando Quintanilla trató de salir por la puerta trasera, se dio cuenta de que Pagourtzis la estaba apuntando. Disparó en su dirección.

“Le falló el tiro”, dijo ella. “Pero siguió adelante y volvió a disparar y me hirió en la pierna derecha”. Fue tratada en un hospital y habló con un vendaje marrón que le envolvía alrededor de su herida.

“Fue algo muy aterrador”, dijo Quintanilla. “Me preocupaba pensar que no iba a poder volver con a mi familia”.

En su primera declaración desde la masacre, la familia de Pagourtzis dijo el sábado que el derramamiento de sangre “parece incompatible con el chico que amamos”.

“Estamos tan conmocionados y confundidos como cualquier otro por estos eventos”, dijo la declaración, que ofreció oraciones y condolencias a las víctimas.

Los familiares dijeron que permanecieron “mayormente sin información sobre los detalles” del ataque y compartieron “el ansia de respuestas del público”.

El abogado de Pagourtzis, Nicholas Poehl, dijo que estaba investigando si el sospechoso sufrió algún tipo de hostigamiento por parte de algún “maestro”.

En una declaración en línea, el distrito escolar dijo que investigó las acusaciones y “confirmó que estos informes no eran ciertos”.

Poehl dijo que su cliente no padece problemas de salud mental, aunque puede haber “algunos indicios de antecedentes familiares”. Dijo que era demasiado pronto para elaborar.