Rusia prohíbe actividad de los testigos de Jehová por “extremistas”

La Corte Suprema declaró a los Testigos de Jehová como una organización ilegal y anunció la confiscación de sus bienes, ello al considerar al culto como extremista, informó el diario La Nación.

El juez Yury Ivanenko precisó en la lectura de la sentencia que la organización “deberá entregar sus propiedades a la Federación Rusa”.

La organización cuenta con 175 mil miembros y 395 centros en toda Rusia.

Iaroslav Sivulski, dirigente ruso de los Testigos, se declaró “conmocionado” por la decisión de los jueces y anunció que la organización apelará.

“No pensaba que algo así podría suceder en la Rusia moderna, donde la Constitución garantiza la libertad de religión”, dijo.

El Ministerio de Justicia presentó una demanda ante la Corte Suprema, argumentando que los Testigos de Jehová suponen “una amenaza para los derechos de la gente, el orden y la seguridad pública”.

Para la poderosa Iglesia ortodoxa rusa, los Testigos de Jehová son una peligrosa secta a causa, entre otras cosas, por la prohibición de transfusiones sanguíneas para sus miembros.

En los últimos años, Los Testigos de Jehová rusos han tenido varios enfrentamientos con la ley. En enero, el responsable de la organización en la ciudad de Dzerzhinsk fue multado por haber distribuido material considerado extremista por las autoridades.

Se proclaman como cristianos y aseguran, mediante infatigables campañas puerta a puerta, en la próxima llegada del Reino de Dios sobre la Tierra. Pero no creen en la divinidad de Cristo, lo que provoca el rechazo de otras confesiones cristianas.