EU e Israel dejan la Unesco; aplicará en 2018

El gobierno del presidente Donald Trump anunció ayer que se retira de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) por considerar que esa agencia tiene un sesgo antiisraelí y necesita una “reforma fundamental”. En respuesta, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reveló que su gobierno también dejaría la entidad.

La salida será efectiva a partir del 31 de diciembre de 2018, señaló la portavoz del Departamento de Estado en Washington, Heather Nauert.

Poco después, el primer ministro israelí anunció que secundaba la decisión de Washington. Antes, Netanyahu había saludado la decisión de Washington citando la “parcialidad” de la agencia contra Israel. “Es una decisión valiente y moral porque la Unesco se ha convertido en un teatro del absurdo y porque en lugar de preservar la historia, la distorsiona”, destacó.

Por su parte, el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, expresó que “entramos en una nueva era en las Naciones Unidas: la era en que, cuando se discrimine a Israel, habrá que asumir las consecuencias”.

La directora general del organismo, Irina Bokova, lamentó “profundamente” la decisión de Washington, que le fue notificada por el secretario de Estado estadunidense, Rex Tillerson.

“En el momento en que la lucha contra el extremismo violento pide una inversión renovada en educación y en diálogo intercultural para prevenir el odio, es profundamente lamentable que Estados Unidos se retire de la agencia de la ONU que se ocupa de estos asuntos”, dijo.

El gobierno estadunidense ya había advertido, a principios de julio, que revisaría sus relaciones con la Unesco, tras tachar de “afrenta a la historia” su decisión de declarar al casco antiguo de Hebrón, en Cisjordania ocupada, “zona protegida” del patrimonio mundial.

La embajadora estadunidense ante la ONU, Nikki Haley, afirmó en aquel entonces que esta iniciativa desacreditaba todavía más a una agencia ya altamente discutible.

Según Nauert, el argumento “financiero” pesó a la hora de decidir la salida de la institución. “Tenemos atrasos de pago del orden de 550 millones de dólares” respecto a la Unesco. “¿Queremos seguir pagando más dinero” para una organización “antiisraelí?”, preguntó.

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La portavoz del departamento de Estado también recordó que Washington quiere una reforma en la ONU.

Estados Unidos ya había dejado de pagar sus aportaciones al organismo en 2011 en protesta por su decisión de considerar como miembro a Palestina, que aún no es un Estado reconocido por la comunidad internacional, pero no se retiró entonces. También fue controvertida su decisión en 2016 de declarar la ciudad vieja de Hebrón como Patrimonio Mundial palestino, que indignó a Israel.

EU espera, sin embargo, mantener una misión de observadores en la agencia para opinar sobre la protección del Patrimonio Mundial, la libertad de prensa o la promoción de colaboración científica y educativa, añadió Nauert.

Además, un portavoz de la delegación estadunidense dijo que su retirada de la Unesco no cambia nada en la línea de Estados Unidos de fomentar la cultura, la educación o la ciencia si va en interés del país.

La agencia es conocida por elaborar las listas de Patrimonio Mundial de la Humanidad, pero actúa en muchos otros campos, desde la promoción de la educación en países en desarrollo hasta la lucha por la igualdad pasando por el mantenimiento de las reservas de la biosfera. Su labor es incentivar el entendimiento mutuo entre las naciones.

ANTÓNIO GUTERRES LAMENTA DECISIÓN

La comunidad internacional reaccionó con inquietud a la noticia, a excepción de Israel, que consideró que la decisión de ayer “es un punto de inflexión”, ya que, a su entender, “las absurdas y vergonzosas resoluciones de la organización contra Israel tienen consecuencias”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, también “lamentó profundamente” la retirada, “a la luz del gran papel que ha tenido en la Unesco desde su fundación”, aseguró uno de sus portavoces.

Y añadió que Guterres continuará trabajando con la administración del presidente estadunidense,
Donald Trump, a pesar de las diferencias existentes.

Esa misma
posición mostró Francia, país que acoge la sede del organismo, que deploró que el abandono se produzca “en un momento primordial”.

A juicio de París, la decisión otorga “un nuevo significado” a la candidatura francesa de la exministra de Cultura Audrey Azoulay, porque “la Unesco necesita más que nunca un proyecto en el que todos los Estados miembro puedan sentirse acogidos”.

Mientras, Rusia calificó de “noticia triste” la decisión, según expuso un portavoz del Kremlin.

El presidente del comité de Asuntos Internacionales de la Duma o Cámara baja del Parlamento ruso, Leonid Slutski, señaló que los motivos esgrimidos por Washington para retirarse de la Unesco son “extraños”.

También Alemania criticó duramente la decisión. La ministra de cultura, Monika Grütters, habló de una “señal totalmente equivocada”. “En un entorno de crecientes crisis globales es especialmente importante contar con una organización en la ONU efectiva y fiable en la política cultural internacional”.

MUESTRAN APOYO

Otras voces en Israel también saludaron la decisión de Washington: “¡Valoro la retirada estadunidense de la Unesco por su actitud frente a Israel! Un mensaje para el mundo de que hay que pagar un precio pro la politización, la parcialidad y la distorsión de la Historia”, escribió la exministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni en Twitter.

El presidente del opositor partido Laborista, Avi Gabbay, también celebró la decisión. “La Unesco no se ocupa de la cultura, sino de distorsionar la historia judía y hacer política simbólica”.

Fuente: Excélsior