* PRECIO VARIABLE SEGÚN ESTACION

El berrinche comercial de Trump y las redadas contra migrantes empiezan a dañar el campo en EU

Las políticas sobre inmigración, que privan a los agricultores de mano de obra, y la perspectiva de una guerra comercial con China y otras naciones pintan un panorama sombrío para el campo estadounidense.

Muchos agricultores se preguntan si podrán seguir operando a la luz de todos los obstáculos que tienen en su camino.

“Lo mires por donde lo mires, hay grandes nubarrones en el horizonte y algunos de ellos los tenemos ya casi encima nuestro”, afirmó Chad Hart, economista especializado en temas agrícolas de la Universidad Estatal de Iowa.

La amenaza de tarifas a las importaciones de China, México, Canadá y la Unión Europea generaron medidas de represalia que hicieron bajar los precios de ciertos productos agrícolas estadounidenses, como el maíz, la soya y la carne de cerdo. Al entrar en vigor tarifas por valor de 34 mil millones de dólares el 6 de julio, que hicieron que China respondiese con sus propios impuestos, los agricultores de Estados Unidos resintieron el efecto de una merma en los precios de sus cultivos, un aumento en los precios de la tierra y otros factores.

Los criadores de cerdo pierden más de 2.000 millones de dólares por la caída de los precios a futuro, consecuencia de medidas de represalia de China, según economistas de la Universidad Estatal de Iowa.

“Algunos van a quebrar”, aseguró Jim Heimerl, quien cría cerdos en Johnstown, Ohio, y es presidente del Consejo Nacional de Productores de Carne de Cerdo.

El secretario de Agricultura Sonny Perdue prometió que estas operaciones volverían a dar ganancias, pero que no lo haría y que algunos de los economistas podrían tener una cantidad de dólares para millones de dólares.

“Si esto sigue así y el Departamento de Agricultura no encuentra la forma de inyectar dinero, no me extrañaría que haya un desfile de tractores que marchan hacia Washington el año que viene” para protestar, manifestó Scott Irwin, economista especializado en temas agrícolas de la Universidad de Illinois.

Nada indica que la disputa comercial se puede resolver a corto plazo y, de hecho, es posible que se agrave.

Las políticas inmigratorias del Gobierno de Donald Trump, en tanto, hacen que resulte más difícil conseguir peones para la cría de cerdos, que depende de esa mano de obra. Tradicionalmente, una tercera parte de los peones son inmigrantes.

La industria avanza rápidamente en la creciente demanda de China y México, pero la controversia comercial y las redacciones en una planta empacadora de carne de Tennessee y en una fábrica de cemento de Iowa alarman a los criadores de cerdos.

“Los trabajadores extranjeros son vitales en este sector. Necesitamos más de ellos, no menos “, sostuvo Heimerl.

La predisposición del Gobierno hizo que las bombas de petróleo para mezclar con sus combustibles hicieran 250 millones de bushels de maíz quedasen sin usar, lo que contribuyó a hacer bajar los precios.

“Existe la posibilidad de tener la peor crisis que registrar el campo desde la década de 1980”, afirmó Irwin.

Fuente: Sin Embargo