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Proponen crear una Ley de Desarrollo Constitucional

El secretario general de la Cámara de Diputados, Mauricio Farah Gebara, afirmó que a sólo dos años de conmemorar el centenario de su promulgación, la Carta Magna ha experimentado un ciclo de transformación que permitió al actual Congreso de la Unión superar el “atasco legislativo” que observó durante casi dos décadas.

Afirmó que si bien las actualizaciones a la Máxima Norma desde 1921 han incorporado las principales instituciones del constitucionalismo contemporáneo “dicho proceso ha hecho que su texto sea más extenso que el original, quizá menos ordenado y menos sistemático, desde el punto de vista técnico”.

Ante ello, la Cámara de Diputados a través de su Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias (CEDIP) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, coeditaron el estudio académico “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Texto Reordenado y Consolidado”.

Su objetivo es “tener un mejor conocimiento y manejo de la Carta Magna, que al mismo tiempo redunde en una cultura constitucional más sólida y estable”, sostuvo Farah Gebara al encabezar la presentación del texto en San Lázaro.

Dicho estudio propone reordenar, consolidar y garantizar consistencia metodológica al texto constitucional, con lo que se reduciría en 14 mil 330 palabras, es decir, pasaría de tener 63 mil 315 a 48 mil 985.

Por otra parte, 22.6 por ciento de su contenido se incorporaría a la Ley de Desarrollo Constitucional, norma que se propone crear para ampliar y desarrollar la Carta Magna y que incluiría las modificaciones, adiciones y reformas constitucionales.

En el acto se destacó que la primera reforma a la Constitución de 1917 tuvo lugar en 1921. De ahí hasta julio de 2014, sufrió 618 cambios a través de 220 decretos. Durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa se incorporaron o modificaron más 54 mil palabras al texto constitucional y en lo que va del actual sexenio ya se ha hecho lo mismo con 63 mil palabras del ordenamiento.

Farah Gebara abundó en que el ambicioso proceso de reformas de la LXII Legislatura, trajo consigo nuevas reglas, nuevas instituciones, nuevas formas de ver y entender la política y la sociedad. Por tanto, dijo, la importancia del estudio “radica precisamente en la necesidad de explicar este nuevo marco constitucional al mayor número de mexicanos”.

“El estudio realizado por los especialistas de la UNAM, explica y justifica la revisión de nuestro texto constitucional, de manera que, sin afectar las decisiones políticas que incorpora ni su expresión jurídica, restaure sus cualidades formales y técnicas”, agregó.

Por su parte, Pedro Salazar Ugarte, director del IIJ-UNAM detalló que la Constitución actualmente posee disposiciones duplicadas; inconsistencia en su terminología; disparidad en el alcance y profundidad de la regulación; desorden y falta de sistema en las materias reguladas en los artículos constitucionales; problemas de ubicación de materias en disposiciones constitucionales y artículos con un contenido básicamente reglamentario.

Actualmente, aseguró, “tenemos una Constitución moderna en contenidos, que refleja los pactos de las distintas fuerzas que reflejan a la sociedad mexicana, pero desde un punto de vista técnico, se ha desactualizado”, lo que vuelve al texto constitucional “extenso, desordenado, asimétrico y descuidado”.

Indicó que el estudio propone que la Carta Magna se acompañe de una Ley de Desarrollo Constitucional -figura que existe en muchos otros países-, que contendría todas las disposiciones que nos son exclusivamente constitucionales, sino que la amplían y desarrollan.

“Esto permitiría tener una Constitución más ordenada, accesible, legible, consolidada y, en paralelo, un ordenamiento del mismo rango de la Constitución, para garantizar que todos los pactos políticos se respeten y su contenido normativo conserve la jerarquía que hoy tiene y, al mismo tiempo, permitiría complementar a la Carta Magna”, abundó.

Asimismo, aclaró que esta nueva norma no supondría ponerle un candado a las reformas constitucionales, ya que las fuerzas políticas podrían modificar ambas normas conforme lo consideren necesario.

En tanto, el secretario de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Diputados, Juan Carlos Delgadillo Salas, coincidió en el alto valor histórico de la actual LXII Legislatura, cuyos trabajos redundarán para entender y comprender a la Constitución.

“La magnitud de los cambios operados a su texto en los últimos tres años serán motivo de estudio en las generaciones por venir”, agregó, por lo que consideró a la obra como un referente en el “proceso de pensar y repensar la Constitución”.

Por último, Luis Méndez Cruz, director de Estudios Parlamentarios del CEDIP, destacó que en el 2017 se celebrarán los primeros 100 años de la Constitución Política, fecha en la que habrá muchos puntos de vista sobre su naturaleza y condiciones.

Por tanto, consideró que este es un primer paso para empezar a reflexionar de manera pública y abierta sobre nuestra Carta Magna y “sobre lo que sigue siendo su grandeza”.