Pamela: 20 días fuera de casa, y la PGJ de CdMx no ha ido ni al sitio donde desapareció, dice la familia

Tres semanas después, Guadalupe Pamela Gallardo Volante no ha regresado a su casa. Lo haría al atardecer del 5 de noviembre, luego de asistir a un festival de música electrónica en la Delegación Tlalpan, pero las horas y los días pasaron y su familia, con escasa ayuda de las autoridades capitalinas, aún busca indicios sobre su paradero.

Gallardo Volante, de 23 años, es una mujer trabajadora. Labora como mesera en un restaurante cerca de su casa. Indecisa, sí, pues nunca terminó por seleccionar la carrera en la que quería desenvolverse, pero muy noble. “Pambolera” y amante del ritmo. Simplemente desapareció.

“Pamela es una hija de familia. Pamela es una hija honrada. Es una hija que no se puede desprender de la familia. Nos ama demasiado. Salió con su novio y no regresó”, lamentó María del Carmen, la madre de la joven. 

Guadalupe apartó el sábado 4 de noviembre para asistir al SOUL TECH, organizado por XDCMusic en el kilómetro 13.5 de la autopista Ajusco-Picacho. Pidió permiso y lo obtuvo. Regresaría hasta el día siguiente, el domingo 5.

En la Sport Área, en la colonia San Miguel Ajusco, bandas de los géneros Deep, House, Minimal y Techno dieron la bienvenida a la joven, a su novio, Jesús Zamora, y a dos amigos más, Enrique y Julieta. 

Pamela vistió pants gris, playera y tenis blancos ese sábado. Viajó desde la Delegación Gustavo Á. Madero, donde vive, rumbo al evento. El domingo, ya en el concierto, tuvo una discusión con Zamora quien, de acuerdo con su declaración, la vio formarse para tomar un camión en el perímetro bardeado y no volvió a saber de ella.

La falta de reportes preocupó a su círculo cercano.

María del Carmen intentó contactar a la joven, sin embargo, no hubo réplica.

Esteban Gallardo, consanguíneo de Pamela, acudió ante las autoridades de Tlalpan y la Gustavo A. Madero, quienes lo enviaron al Centro de Apoyo de Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), donde le entregaron una ficha con los datos y características de la joven y le pidieron esperar 36 horas antes de levantar un acta. 

Familiares y amigos recorrieron hospitales, delegaciones y Servicios Médicos Forenses (Semefos) en la Ciudad de México. No hubo suerte.

El expediente AYO/4294/2017 describió a la desaparecida de complexión regular, tez blanca, frente y boca medianos, cejas pobladas, ojos cafés oscuros, cabello ondulado, castaño y oscuro. Mide 1.50 metros. Cara ovalada, nariz respingada. Labios regulares. Entre sus señas particulares se resaltó un tatuaje de dos ciruelas color rojo atrás de la oreja derecha. 

EL LUGAR DE LOS HECHOS 

En medio del frío de noviembre, las personas que quieren y comparten recuerdos con Pamela crearon un grupo en Facebook con la intención de difundir su rostro y obtener pistas sobre su paradero.

Para el lunes 23, la búsqueda se dirigió al lugar de los hechos, en el kilómetro 13.5 de la Ajusco-Picacho, zona que, de acuerdo a información obtenida –de forma extraoficial– por el Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, es considerada de alto riesgo por “la presencia del crimen organizado, narcotráfico, cabañas donde hay explotación de mujeres, de niñas. Hay secuestros, violaciones, homicidios, delitos de alto impacto”. 

“[Fuimos para] entender la zona, entender sus delimitaciones. Sí vimos muchas cosas. Sí se siente esta sensación de inseguridad. Hay calcetines, hay bolsas, hay blusas, hay pantalones en determinada zona boscosa. Eso hace suponer agresiones o ataques, ¿no? Si preguntas a las personas de la localidad, la mayoría ariscas, no cuentan mucho. Parece como si tuvieran miedo de hablar. No es algo que yo pueda confirmar, pero fue la sensación que me dio”, relató Esteban, el hermano de Pamela, a SinEmbargo.

El viaje al lugar lo hicieron sin funcionarios.

“Resulta extraño que, a  20 días, la autoridad no se haya tomado la molestia de ir a esa zona y buscar algún indicio”, destacó Karla Michel Salas, del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, desde el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos). 

No hallaron nada. O al menos nada que condujera a Pamela…

Fuente: Sin Embargo