Cuestiona escritora uso de recursos en Cultura y falta de pagos a artistas

Noticias de Chihuahua.-

Ante la falta de pago a artistas, creadores y profesores de orquestas, la escritora chihuahuense Liliana Pedroza cuestionó el uso de recursos públicos asignados a la Secretaría de Cultura, los cuales representan más de 200 millones de pesos, así como también acusó el uso indiscriminado de estos a favor de Austria Galindo y Erika Mendoza, funcionarias de la dependencia, dejando fuera a las actividades locales culturales.

Durante el año 2017, el Congreso del Estado aprobó una partida presupuestal de más de 215 millones de pesos para esta dependencia, aumentándose en este año a 256 millones 987 mil 256 pesos; estas partidas presupuestales han sido cuestionadas porque pese a que hay un incremento no se ha reflejado en actividades culturales o beneficios para los artistas de Chihuahua.

Desde el mes de enero, la Secretaría de Cultura ha dejado de pagar a los artistas y creadores el Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA), el cual representa una beca conjunta entre el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado, así como también se habla de otros adeudos a profesores de orquestas juveniles e infantiles bajo el pretexto de no haber presentado facturas, lo cual ha sido desmentido por los afectados.

En medio de este contexto de falta de pagos y atención a creadores en el estado de Chihuahua se difunde también una información sobre los altos gastos que han realizado funcionarias de esta Secretaría en viajes a Nueva York y otros lugares de Europa, entre las que se encuentran Austria Galindo -sobrina del candidato del Partido Acción Nacional a la presidencia de Juárez- y Erika Mendoza, ligada a la actual consejera de la Judicatura, Lucha Castro.

A continuación se reproduce la carta integra publicada por la escritora y dirigida a Concepción Landa, secretaria de cultura:

Hace una semana, desde la Secretaría de Cultura de Chihuahua, fui avisada de que al igual que otras 11 escritoras me incluirían en una exposición-homenaje en la segunda emisión de Literatas del Septentrión. Por tanto fui invitada a estar presente en la inauguración aun sabiendo que yo no resido en el estado. Dije que sí, que aceptaba tomar unos días de trabajo para estar en el evento, siempre que la Secretaría se hiciera cargo de los gastos. Pero me comunicaron que la institución, que usted administra, no tiene dinero para hacer frente a estas actividades. Es decir, no puede pagar un boleto de avión nacional para llevar a una de las escritoras a quienes harán homenaje.

Antes de continuar, debo decir que esto no se trata de mí. Personalmente, me pareció excesivo ser parte de un homenaje cuando hay tantas escritoras en el estado, a las que admiro, con mayor trayectoria. Un homenaje es una celebración que uno se gana con largos años de trabajo y de trayectoria. Yo no me merezco tal distinción.

A lo que quiero llegar es que este evento, Literatas del Septentrión, que pretende destacar el trabajo artístico de mujeres chihuahuenses no tenga fondos propios para resolver un asunto como el mío. Esto se suma a que desde hace meses escucho a compañeros comentar que desde enero no reciben el dinero del PECDA, un estímulo monetario que ganaron por concurso para realizar un proyecto artístico y que la Secretaría de Cultura de Chihuahua junto con la Secretaría de Cultura Federal está comprometida a financiar.

No sé si tú lo sepas, pero como administradora de la cultura necesitas saberlo: a los artistas no nos es posible vivir de nuestro trabajo artístico. Tenemos profesiones u oficios que ejercemos para ganar dinero y pagar facturas. Sí, nosotros también las pagamos. Que hipotecamos nuestro tiempo libre a la actividad que da sentido a nuestras vidas y con la que también tocamos la vida de otros: acercarnos a aquello que llamamos arte. Una beca nos permite liberarnos un poco de nuestra carga laboral para desarrollar ese proyecto que nos aguarda. Una beca no nos da dinero, nos da tiempo para poder ensayarnos como artistas. Si la institución incumple su compromiso rompe ese precario equilibrio que mantenemos entre nuestra vida cotidiana y nuestro trabajo creativo. Ya van cuatro meses, Concepción Landa, que a los artistas de Chihuahua no les depositan su dinero.

Desde que te contacté a través de las redes sociales y te expuse mi caso se sumaron otras voces: escucho a directores de teatro, fotógrafos, escritores, gestores culturales decir que no los recibes y que no atiendes sus oficios. Algunos de ellos, igual que los profesores de orquestas y bandas infantiles y juveniles del estado, no ven el salario de un trabajo que ya realizaron desde hace 6 o 10 meses.

Yo me pregunto con mucha indignación: si ningún artista de Chihuahua recibe el dinero por su trabajo, si no hay fondos para comprar un vuelo nacional para que una homenajeada asista a su propio homenaje, ¿a dónde se van los más de 200 millones de pesos de presupuesto anual a la cultura? Te pregunté por la misma vía que por qué entonces seguías cobrando los 100 mil pesos mensuales de tu salario si no realizas tu función como administradora. Me respondiste a través de una periodista[i], con un tono que lo traduzco hiriente por clasista, que tú sí cobrabas puntualmente porque tú eres una trabajadora formal y que los artistas somos informales y necesitamos profesionalizarnos para entregar facturas. Concepción Landa, los músicos te han entregado facturas. Además, se han inscrito como proveedores, teniendo que pagar 1500 pesos para eso (¿en qué otro lugar del país se paga por inscribirse como proveedor?), y tú todavía no les pagas. Así como cualquier aerolínea, para mi vuelo a Chihuahua, como todos sabemos, entrega facturas.

Yo sé que no me conoces, aunque tarde en esta carta, me presento: soy Liliana Pedroza Castillo, originaria de Chihuahua, estudié Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Chihuahua y me doctoré en Literatura Hispanoamericana por la Universidad Complutense de Madrid. Soy escritora y también investigadora. Doy clases y conferencias sobre literatura en universidades de México y en el extranjero como en Polonia, Francia, España y Canadá. Gané el Premio Chihuahua en 2008. Tengo un premio nacional, un premio internacional y varias menciones honoríficas. Mi trabajo ha sido traducido al alemán, francés, inglés y griego. He publicado varios libros y mi trabajo está antologado en muchos más. Pago mis impuestos y extiendo facturas como prestadora de servicios profesionales. ¿Te parece que me tengo que profesionalizar?

Yo, debo decir que tampoco te conozco, que nunca oí hablar de ti hasta que llegaste como secretaria de cultura de la mano de Javier Corral y que todavía estoy esperando conocerte por tu trabajo. Te recuerdo que tu antecesora bajo el mismo gobierno de Corral, Águeda Lozano, te entregó una Secretaría de Cultura que comenzó con el escándalo del robo de un proyecto museístico que elaboró un grupo independiente de antropólogas e historiadoras expertas en temas de género, el Museo de las Mujeres Norte de México, y que desde tu dependencia pretendían financiarlo para una exfuncionaria. Y que es un caso que todavía no resuelves aunque te hayas entrevistado con las agraviadas. Que la subsecretaria de Juárez, Austria Galindo, ha estado envuelta en un escándalo por gastar los recursos para la cultura en un viaje a Nueva York y que tú, según cuenta la prensa, has hecho lo mismo con la secretaria ejecutiva Érika Mendoza viajando a Europa cuando no dedican presupuesto para las actividades locales.

¿Qué futuro para la cultura de Chihuahua se está cimentando con este presente tan lamentable en el que los funcionarios viven a costa del trabajo gratuito de los artistas?

Estuve pensando pedirles a mis compañeras escritoras que no fueran parte de Literatas del Septentrión, que vaciaran las salas, que dejaran inútiles a los funcionarios sin nada qué presentar. Porque la voz de la cultura somos nosotros, no lo olvides. Pero me detuve porque ya bastante ignorado es el trabajo de las mujeres y sin duda mis compañeras son muy talentosas. De lo único que puedo hacerme cargo es de mí, por eso te pedí a través de las redes sociales que no usaras mi nombre ni mi imagen porque no quiero formar parte de una administración que maltrata y desdeña a los artistas. Porque, qué mejor homenaje a un artista que pagándole por su trabajo, ¿no lo crees?

Pero, te repito, esto no se trata de mí, no se trata de un homenaje y mucho menos se trata de un boleto de avión para un artista, que no se desvíe mi mensaje. Se trata de las promesas incumplidas de Javier Corral que hizo a toda la comunidad cultural decepcionada con la gestión durante el gobierno de César Duarte. Esos proyectos, que avanzarían conjuntamente sociedad y gobierno como se propuso, se han visto fracturados por las decisiones que has tomado en tu administración, por tu desprecio a los artistas de Chihuahua que no has recibido en tu oficina, que no has pagado y que no te has molestado en conocer. Sobre todo, se trata de los más de 200 millones de presupuesto anual a la cultura que tendrás que explicarnos a toda la sociedad chihuahuense.