Vinculado-Tricolores al CEN-Morena acusación-Pony Tapatío

LUEGO DE UNA espera de casi cinco días, hoy a las 9:30 de la mañana, el diputado suplente y ex colaborador del ex gobernador César Duarte, Antonio Tarín García, volverá a aparecer en el banquillo de los acusados en la Sala 1 de la Ciudad Judicial, en donde la jueza Guadalupe Hernández, tendrá en sus manos el vincular a proceso o no al ex director de Adquisiciones de la Secretaría de Hacienda, además, que dentro de la audiencia, podrían salir a relucir bastantes trapos sucios que aparentemente se escondieron durante la pasada administración que encabezó el ballezano, de quien se dice que ya se pasea por tierras canadienses.

Los malosos afirman que todos los momios están puestos a que Tarín García será vinculado a proceso, al igual que sucedió con sus ex colegas que formaron parte del bloque duartista el pasado sexenio, Gerardo Villegas, Ricardo Yáñez y Javier Garfio, quienes se encuentran en prisión en espera de que se desahoguen las investigaciones en su contra por peculado, además, nos comentan que esta es tan sólo el desahogo de la primera denuncia, pues entre Villegas y el suplente del fallecido Carlos Hermosillo, se disputan la mayoría de las carpetas que integró la Fiscalía General del Estado en contra de los priistas de Duarte.

******

EN TERRENOS DE la familia revolucionaria, los malosos nos contaron que quienes no dejarán de presionar para expulsar al delegado Fernando Moreno Peña de Chihuahua, son los integrantes de la planilla RBD que fueron excluidos del proceso interno para la elección de casi 300 consejeros políticos estatales, y que son liderados por el diputado federal Alejandro Domínguez y el grupo que rodea al ex alcalde Marco Adán Quezada.

Y es que los chamacos ayer tocaron las puertas de Enrique Ochoa, líder nacional del PRI allá en Insurgentes Norte, en la capital del País, para continuar con su queja “en términos políticos, no jurídicos”, como ellos mismos dicen,

Los tricolores entregaron un documento donde resumen las quejas de lo que dicen es un desaseado proceso interno, pero más allá de eso piden formal audiencia y juran que la próxima semana el presidente del CEN los recibirá en la ciudad de México, para escuchar de viva voz el reclamo que tiene, entre otros objetivos, la salida del delegado del CEN del estado de Chihuahua, porque, dicen, le falta oficio político al ex gobernador colimense.

******

LO QUE NO saben, aún, los chicos tricolores RBD´s, es que el informe que ya tiene Enrique Ochoa de parte de su delegado Moreno, coincide con el apelativo del colimense, pues en resumidas cuentas la cúpula tricolor tomará las acciones de los quejosos como la queja de un grupo que busca un pretexto para engrosar las filas del partido de Andrés Manuel López Obrador en Chihuahua.

Por supuesto que no se refiere al legislador federal, Alejandro Domínguez, sino a los no pocos coqueteos políticos entre MORENA y el entorno del ex alcalde Marco Quezada. Sin embargo, a río revuelto la ganancia es de los pescadores, y en esa maraña de intereses políticos el chamaco legislador podría ser arrastrado a una etiqueta nada grata al interior de la dirigencia nacional de su partido, por aquello de que las fibras andan más que sensibles en cuanto a todo lo que huela a Pejelagarto.

******

POR CIERTO QUE hablando de denuncias, mucho dio de que hablar en la grilla local la visita del director jurídico de la Junta Central de Agua y Saneamiento, Roberto “El Pony” Lara, a la ciudad de Guadalajara a mitad de semana, y es que los malosos que se enteraron del viaje del abogado a la Perla Tapatía, deslizaron que se trató de un asunto de suma trascendencia para las ciudades de Chihuahua y Delicias, y que por supuesto tienen qué ver con cuestiones de demandas y demás linduras que se trae la actual administración en contra de sus antecesores.

******

A QUIEN LE siguen practicando la ley del hielo, ya sea proveniente de Palacio o del mismo Congreso local, es al diputado del PAN y ex coordinador de la bancada azulada en el Poder Legislativo, Miguel La Torre, al que de plano ni le avisaron que quedaba fuera de presidir la Comisión especial que revisará el Plan Estatal de Desarrollo del Gobierno del Estado, pues sin decirle agua va, su sucesor en la coordinación de los diputados del bolillazo, Jesús Villarreal, rompió el acuerdo de palabra que sostuvo con La Torre desde que se ejecutó el cambio que acalambró a todos al interior de la Torre Legislativa.

Los malosos aseguran que es parte de la venganza que emprendieron desde Palacio en contra de Miguel, ya que el mandón del Poder Ejecutivo, Javier Corral, aún no perdona que el ex coordinador no se haya ceñido a sus órdenes y le demostrara la autonomía del Congreso, al haber designado auditor al autorenunciado Nachito Rodríguez, por encima del gallo corralista y hacendario, Armando “El Oso” Valenzuela.

******

A PESAR DE que la parte oficial ignoró de plano el incidente entre un reportero de una canal de TV local y el Capitán Escamilla, jefe de escoltas del gobernador Javier Corral, quien retó “de hombre a hombre” al comunicador en la Sala de Prensa de Palacio, ni el PRI ni tampoco el activista Jaime García Chávez dejaron pasar el nuevo choque que se genera entre el Estado y representantes de los medios de comunicación, y es que Karina Velázquez, coordinadora de la bancada rosa y tricolor, dejó en claro que el acto representó una muestra de la “guerra” que ha desatado el mandatario en contra de los periodistas locales, mientras que García Chávez, el otrora amigazo de Corral, destacó el pasado un tanto oscuro de Juan Manuel Escamilla, en quien pesan acusaciones de índole penal y hasta de autoritarismo.

Lo que también es un hecho, dirían los malosos, es que en las redes sociales, ya sean bots pagados por el Estado o de plano ciudadanos polarizados, algunas voces celebran la actitud de Escamilla, haciendo alusión a los millones de pesos que pagó el ex gobernador César Duarte a las empresas de medios, ignorando que el reportero es un ser humano y que porque el ex góber apapachó en su tiempo a los comunicadores, hoy deben de pagar una serie de vejaciones provenientes del mismísimo gobernador que alguna vez se sintió periodista.