Ichitaip en la mira-Pululan ambulantes-Indolente refinanciamiento-Desfile presupuestal

VAYA EXHIBIDA QUE el juez segundo de distrito le pegó este fin de semana que pasó al presidente del Instituto Chihuahuense para la Transparencia y Acceso a la Información Pública (Ichitaip), Alejandro de la Rocha, y de pasada la raspada le alcanzó a dar su buena revolcada al presidente del PRI estatal, Omar Bazán Flores, quien hasta salió multado por desacato judicial.

Pero como diría el londinense Jack, vámonos por partes. Resulta y acontece que no hace mucho la guerra intestina en el órgano “transparente” evidenció que De la Rocha Montiel habría hecho uso de documentos falsificados para notificar de una resolución al Partido Revolucionario Institucional, pero luego de ir a pedir disculpas de rodillas y obtener la intermediación política desde Palacio de Gobierno, el líder estatal tricolor terminó disculpando al chamaco emanado d las filas de Coparmex, y sin más alboroto ambos dijeron a otra cosa mariposa.

Peeeeero, ni De la Rocha ni Bazán contaban con la demanda de carácter penal que presentaría el comisionado rebelde Rodolfo Leyva, quien demandó la acción de la justicia por el delito de falsificación de documentos e indebido ejercicio de la función pública en contra de Alex de la Rocha.

El asunto ya está a punto de ser dictaminado en el Juzgado Segundo de Distrito, desde donde se solicitó a Omar Bazán presentara los escritos en los cuales Alejandro de la Rocha primero notificó de una resolución falsificada y luego el documento con la buena. Omar había estado haciéndose el occiso y la semana pasada fue multado por el Juzgado Segundo de Distrito con una cantidad simbólica (poco más de 7 mil pesos), pero con la amenaza de que un desacato más podía incluir otras medidas de apremio. A los abogados del tricolor no le quedó de otra más que entregar, el viernes por la noche los documentos que dejan al descubierto el delito en el Ichitaip y ahora sí que ni la visita del Secretario General de Gobierno, César Jaúregui Robles, al edificio del órgano transparente, podrá salvarlos de lo que decidirá el juez segundo de distritos en este penoso caso. Tristes los buñuelos por aquellos rumbos.

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AUNQUE LA NAVIDAD sea una época de paz y de compartir, los que han sacado las garras son los homólogos y homónimos de la Secretaría del Ayuntamiento y de la Secretaría General de Gobierno, César Jáuregui Moreno y César Jáuregui Robles, y es que para nada cayó bien los múltiples permisos que el Estado otorgó a ambulantes que han comenzado a saturar la zona Centro desde el fin de semana, tan es así que hacía años que el primer cuadro de la ciudad no lucía abarrotado de comerciantes en estas fechas navideñas, vaya, ni con César Duarte cuando era gobernador, a quien acusan de hacer negocio hasta con su sombra.

Tal situación, según nos dicen los malosos, ya provocó fricciones entre ambos funcionarios de extracción azul, pues mientras el de Gobierno del Estado entregó permisos a diestra y siniestra, el del Ayuntamiento se quejó amargamente de que les saturaron el Centro y sin recibir nada a cambio, ya que por obvias razones, el pago por permiso no quedó en las arcas municipales, sino en las de Palacio, así que en pocas palabras, el colmillo retorcido de Jáuregui Robles terminó por ganarle al de Jáuregui Moreno, y eso ya es mucho decir.

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Y PRECISAMENTE MIENTRAS que con una mano se jactan de hacer justicia, con la otra le mueven a su antojo los negocios del Estado, pues ayer y ante tanta insistencia de la diputada local del PRI, Adriana Fuentes, el secretario de Hacienda, Arturo Fuentes Vélez, tuvo que soltar la sopa de los detalles del refinanciamiento de los 20.4 mil millones de pesos que corresponden a la deuda bancaria, cuya subasta se realizará hasta enero, sin embargo, el dato duro fue que el gobierno estatal pagará 60 mil dólares a BBVA Bancomer para que opere todo lo que tienen que ver con dicha deuda, vaya, la institución gana por dónde se le mire y en cambio ocasiona dudas de lo ocurrido en Madera, cuando amagaron con cerrar la sucursal que allá opera. Bien dicen que piensa mal y acertarás, y entre banqueros y dueños del pueblo te veas.

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LOS QUE INICIARÁN con todo el maratón Guadalupe-Reyes, pero ellos con el maratón de comparecencias de secretarios estatales, son los diputados del Congreso local, pues para el 12 de diciembre está previsto que inicien las visitas de gala de parte de los miembros del gabinete del gobernador Javier Corral, con la intención de explicar el por qué de las partidas del Presupuesto de Egresos 2018, y chance y si se portan bien, hasta que les puedan hacer el favor de buscar la manera de aumentárselas con la intercesión de los legisladores, por lo que antes de tomarse el break navideño, los Poderes Ejecutivo y Legislativo tendrán que verse las caras para amarrar los billetes que se ejercerán el año que entra.

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COMO PARTE DE una protesta a nivel nacional en contra de la Ley de Seguridad Interior, a la cual acusan de otorgar un poder sin límites al Ejército Mexicano, ésta manifestación será replicada acá en Chihuahua por parte de activistas y grupos de izquierda, quienes afirman que el gobierno federal se está preparando con las Fuerzas Armadas ante un eventual fraude electoral, por lo que hoy a las 10 de la mañana y en el exterior de la Torre Legislativa, los izquierdosos muchachos gritarán consignas contra lo que ellos consideran una ley autoritaria que terminará por aplastar los derechos humanos de la población.

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Y HABLANDO DE manifestantes, izquierdosos y antisistema, a quien le salió un tío incómodo es a Marcelino Gómez Brenes, aspirante de MORENA a diputado federal por el Distrito 6, recordado por encarar al ex gobernador César Duarte en mayo del 2015, durante el desfile por el Día del Trabajo, en donde lo llamó corrupto y le increpó demás linduras, y es que al chamaco se le olvidó que cae más pronto un hablador que un cojo, pues resulta que Guillermo Gómez, “Willy”, el juez de Control que golpeó a su hermana por la disputa de una herencia, es su tío, lo que podría ponerle piedras en el camino, con eso de que en las campañas, los políticos se echan lodo hasta por lo que hizo o dejó de hacer el gato, el perro o la mascota de la figura en turno.