¡Un libro de 1935 describe a Donald Trump!

 

¿La literatura anticipa la historia? Eso parece que piensan quienes agotaron los ejemplares de una novela de George Orwell, en 1984, tras las elecciones en EE.UU.

Esto también es lo que creen quienes han encontrado una similitud de la era del presidente de EE.UU., Donald Trump en la novela de Sinclair Lewis ‘Eso no puede pasar aquí’ (escrita en 1935), es decir, 11 años antes de que el actual presidente naciera), cuyo tema es la creación de un Estado fascista en Estados Unidos, según recogió el sábado el diario El País.

Eso no puede pasar aquí (‘It can’t happen here’, en su versión original) presenta unos paralelos desconcertantes con la situación actual: en unos Estados Unidos profundamente afectados por la Crisis de 1929, surge la figura del senador Berzelius Buzz Windrip. Windrip llega a la Convención de su partido (en su caso, el Demócrata) como un outsider.

Este carácter se impone a los otros precandidatos gracias a sus habilidades sociales y a una retórica incendiaria cuyos temas principales son la reparación de las supuestas humillaciones históricas a las que se habría sometido a las clases bajas del país, la lucha contra el desempleo y la expulsión de los inmigrantes.

Sorprenden las costumbres y la rutina del presidente estadounidense, Donald Trump, a quien parece que le cuesta aclimatarse a la Casa Blanca.
Su programa es el de la restitución de una moralidad estadounidense supuestamente puesta en peligro por la obtención de derechos por parte de las mujeres, la organización sindical de los trabajadores, la reducción de los presupuestos militares y el fin de la esclavitud: es decir, el de hacer a “América grande de nuevo”.

Al igual que Trump, incluso, Windrip tiene un “satánico secretario”, Lee Sarason (un proto Steve Bannon), “cerebro detrás de un éxito” cuya explicación hay que buscar también en el apoyo de los fundamentalistas religiosos a su candidatura y su uso de los nuevos medios de comunicación de masas, con la radio ocupando aquí el lugar de Twitter.

La creación de milicias irregulares y la persecución de sindicatos y prensa independiente por parte del Gobierno son producto en la novela de una visión que también parece ser la de la Administración Trump, la de que “profesores universitarios, periodistas y escritores famosos” han envenenado a la población: ante ello sólo sirve una guerra, y Windrip inicia una contra México, al que acusa de agresiones inexistentes, en un ejercicio prematuro de posverdad.

“El poder no necesita excusas”, afirma Windrip: la frase podría ser un resumen (también) de los primeros meses de Trump como presidente de la nación más poderosa.

Al final, el personaje de Lewis (cuya única convicción es “la superioridad de cualquier persona que tuviera un millón de dólares”) pierde el poder, pero para entonces ya es demasiado tarde para unos Estados Unidos disgregados y en plena guerra civil.

No sólo por ello, Eso no puede pasar aquí no es una versión a escala 1:1 de la Administración Trump. Y sin embargo, su advertencia de que “no existe un país en el mundo que se pueda poner más histérico que Estados Unidos” resuena poderosamente estos días, poniendo en evidencia las continuidades históricas que explican el ascenso de Trump, las expresiones de intolerancia, racismo, ignorancia y desesperación que recorren la historia estadounidense como su sombra.

Fuente: HispanTV