‘Negro’, el perro que aprendió a comprar como los humanos

Sí, habrá a quienes le suene exagerada la percepción, Negro, este perro callejero colombiano está trascendiendo las redes sociales por una peculiaridad: después de ver cómo los seres humanos se acercan a un mostrador para comprar, a cambio de billetes, él recolecta hojas de árboles y hace lo mismo para cambiarlas, por lo que la dependiente le ‘vende’ una galleta.

Esta imagen que muestra la inocencia de los animales, también refleja cómo es que hay hecho ara, después de miles de años, poder adaptarse a los seres humanos.

“Y entonces Negro llega a la tienda del Colegio y como si fuera un estudiante más, bate su cola y pide una galleta… No es fiada ni regalada. Negro ve que los estudiantes llevan billetes y reciben algo a cambio. Negro toma una hoja del suelo y muy decente se acerca a comprar su antojito”, postearon en una cuenta de Facebook.

Estar al tanto del cuidado de nuestras mascotas habla de responsabilidad, pero cuando se va más allá, a un apego excesivo… ojo, puedes sufrir un trastorno

Estar al tanto del cuidado de nuestras mascotas habla de responsabilidad, pero cuando se va más allá, a un apego excesivo, que generan trastornos para ambas partes, podríamos estar hablando de petofilia.

Petofilia… el amor excesivo por tu mascota es un trastorno

¿Qué es la petofilia? De acuerdo con la revista Muy Interesante es el apego excesivo por los animales.

Desde luego que hay signos de alerta antes de ser presa de este trastorno. Seguramente te has topado con algunos artículos en los que se habla de personajes que gastan importantes sumas de dinero en el cuidado de sus mascotas…

En diciembre del año pasado, se dio a conocer la historia de “Lola”, una Cockapoo –una cruza entre un Poodle y un Cocker Spaniel-, cuya dueña Helena Mueller dio a conocer que gastaría mil dólares en regalos de Navidad, más de lo que recibiría su hijo; además de que su mascota tiene su propia cuenta bancaria. Una colonia para perros, una manta rosa, juguetes y dulces formaron parte de esas fechas decembrinas para la perrita.

Fuente: Excélsior